El musical Cantando bajo la lluvia, dirigido por Àngel Llàcer y Manu Guix, ha contado con una gran acogida en Barcelona y, en concsecuencia, alargará su estancia en la capital catalana.

El espectáculo prorroga sus funciones en el Teatre Tívoli hasta finales de Semana Santa "gracias a la buena acogida de público y críticas desde su estreno el 15 de septiembre" del pasado año.

Esta adaptación de la película de título homónimo, explica una historia de amor ambientada en la irrupción del cine sonoro en Hollywood. La obra muestra la elegancia formal y estética característica de los años 20.

130.000 ESPECTADORES

El musical, inicialmente previsto en cartel hasta finales de febrero, ha reunido a unos 130.000 espectadores en cuatro meses, y las entradas para las nuevas funciones ya han salido a la venta, según ha informado la compañía.

La obra está protagonizada por un total de 23 actores, actrices y bailarines, una orquesta en directo de nueve músicos y una escenografía de grandes dimensiones "llena de retos técnicos".

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