La churrería Alpuente es la más famosa de Barcelona y, seguramente, la más viral del país gracias a TikTok. Este lunes, 13 de marzo, el candidato de Esquerra Republicana (ERC), Ernest Maragall, a la alcaldía de Barcelona visitó a Juan Alpuente en su parada ubicada al lado del Teatro Nacional y del Auditori de la capital catalana. 

En su visita, Maragall aprendió a hacer churros con la ayuda de Alpuente y han compartido un vídeo en sus redes sociales. En las imágenes se puede observar todo el proceso y como, al final, el candidato disfruta de su "propia creación". Además, mientras graban, comparan el hecho de hacer política con hacer churros. "En Barcelona hay que recuperar la confianza y hay mucho trabajo", dice Maragall.

En las imágenes también aparece El Rafa de TikTok, un habitual en los vídeos de Juan Alpuente que triunfa en las redes. "Ya tenemos otro becario", celebra Rafa con ironía refiriéndose a Maragall. 

LA CHURRERÍA MÁS FAMOSA DE BARCELONA 

La churrería más viral de TikTok disparó sus ventas gracias a su éxito en la plataforma. Juan Alpuente, un churrero que se adentró en la profesión desde pequeño siguiendo el legado de su familia, se lanzó a publicar contenido en la plataforma durante la pandemia y se viralizó hasta marcar un antes y un después en su comercio. 

Hasta octubre de 2022, la churrería Alpuente estaba ubicada al lado del Mercat dels Encants. No obstante, por orden del Ayuntamiento, el puesto de Alpuente se trasladó al lado del Teatro Nacional y del Auditori –muy cerca del emplazamiento actual–. En concreto, ahora se encuentra en la calle de Padilla. Según informó el churrero a Metrópoli, el traslado se realizó el pasado 11 de octubre. 

Juan Alpuente trabajando en su churrería histórica de Barcelona, que ha disparado sus ventas gracias a TikTok / METRÓPOLI

AUMENTO DE VENTAS 

El éxito de la churrería en las redes sociales se debe al "tiempo libre" de Juan durante la pandemia. El hecho de que la churrería estuviese un mes con la persiana bajada hizo que probase TikTok y, sin saberlo, se convirtió en una estrategia de negocio clave.

"Desde que me hice popular mis ventas se han disparado entre un 20% y un 30%", celebra Juan. 

PÚBLICO FIEL 

Una gran parte del público de Juan es el de siempre: muchos de sus clientes eran fieles de la antigua parada de su padre. Desde trabajadores hasta visitantes del mercado o vecinos de les Glòries visitan a Alpuente cuando quieren darse un capricho o como rutina. 

Su aventura en las redes también le han servido para conocer a gente nueva y hacer más "ameno" el día a día en su trabajo. "Vienen a visitarme, grabamos contenido juntos y veo el día a día en el trabajo desde otra perspectiva", contaba con alegría el churrero a Metrópoli en abril.

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