El frío polar aterriza en Barcelona para darle la bienvenida al 2026. Durante el próximo 5 de enero, en la noche de Reyes, las temperaturas se tornarán más gélidas tras una caída en picado.
Aunque todo indique que el día 3 de enero será más cálido, es solo un espejismo. Las temperaturas descenderán de forma abrupta y con amplias anomalías térmicas de hasta nueve grados por debajo de lo normal.
Esto ya se podrá notar el domingo 4 de enero, cuando las máximas estén más limitadas que el día anterior, oscilando entre los siete y los ocho grados en las horas centrales de la jornada. Por la noche, bajarán hasta los cinco y seis grados, algo estable que no supone grandes alteraciones respecto a los días previos.
Precipitaciones
El día más frío se disputará entre el 5 y el día de Reyes. Máximas de unos cinco y seis grados y mínimas de entre dos y tres y en el centro. Temperaturas nocturnas que podrían descender de los 0 grados en los barrios más altos de la capital catalana, y por debajo en puntos de Collserola.
Respecto a las precipitaciones que podrían caer, lo cierto es que las previsiones no esperan grandes acumulados, pero podrían estar presentes tras el bajón térmico.
En este sentido, la lluvia se dará a partir de la tarde-noche del sábado y la jornada del domingo, con mayor probabilidad. Además, esta se podría alargar incluso hasta las primeras horas del día de Reyes. Por el momento, los datos del Meteocat muestran que el domingo 4 habrá en Barcelona presencia de chubascos.
Personas paseando por paseo de Gràcia durante una ola de frío en Barcelona / HUGO FERNÁNDEZ
Primera nevada
Solo en caso de que esas precipitaciones se alarguen hasta la mañana del 6, se podría dar la primera nevada de la temporada en los barrios más altos de la ciudad, con una cota de nieve que se mantendría, según los modelos actuales, a tan solo 300 metros, ligeramente por debajo.
Como decimos, todavía queda mucho, pero los modelos, en sus últimas actualizaciones, insisten en un escenario de cota de nieve muy baja en Barcelona.
