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Las reservas de agua en las cuencas internas de Catalunya continúan creciendo y alcanzan ya el 85,7% de su capacidad, una cifra que consolida la recuperación hídrica tras los episodios más duros de la sequía.

El aumento, de 1,6 puntos porcentuales en solo una semana, coincide con el paso del temporal Francis, que ha dejado precipitaciones persistentes y generalizadas en buena parte del territorio catalán, favoreciendo la recarga de ríos, acuíferos y embalses.

Según los últimos datos de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), las cuencas internas almacenan actualmente 581,2 hectómetros cúbicos, frente a los 570,4 hm³ registrados la semana anterior. Se trata de una tendencia claramente al alza que refuerza el escenario de normalización progresiva de los recursos hídricos, aunque las autoridades mantienen un mensaje de prudencia ante la irregularidad climática.

El impacto del temporal Francis en los embalses

El episodio meteorológico conocido como temporal Francis ha sido determinante en esta mejora. Durante los últimos días, las lluvias han sido constantes y, en muchos casos, de intensidad moderada pero sostenida, un factor clave para garantizar una buena infiltración y evitar escorrentías excesivas. Las precipitaciones han afectado especialmente al litoral, prelitoral y zonas del nordeste, así como a puntos del interior.

Imagen del pantano de Sau en agosto de 2025 METROPOLI

Uno de los embalses donde más se ha notado este impacto es Sau, símbolo de la sequía en Catalunya durante los últimos años. El pantano ha pasado del 75,1% al 81,6% en apenas una semana, una subida significativa que refleja la recuperación del caudal del río Ter. También ha mejorado notablemente Darnius-Boadella, que se sitúa en el 84,2%, casi tres puntos más que la semana pasada, impulsado por las lluvias en el Alt Empordà.

Otros embalses presentan evoluciones positivas o estables. La Baells alcanza el 83%, Sant Ponç también se sitúa en el 83%, y La Llosa del Cavall se mantiene en el 81,6%, prácticamente sin variaciones. Susqueda, uno de los grandes reguladores del sistema Ter, continúa en niveles muy elevados, con un 96,4%, aunque ha registrado un ligero descenso respecto a la semana anterior debido a la gestión de caudales y la producción hidroeléctrica.

Diferencias territoriales y embalses con menor recuperación

Pese a la mejora generalizada, no todos los embalses evolucionan al mismo ritmo. Foix ha experimentado un descenso y se sitúa en el 84,1%, frente al 87,8% de la semana pasada, mientras que Siurana, uno de los más castigados por la sequía estructural, apenas alcanza el 17,7%, aunque mejora ligeramente respecto al dato anterior. Riudecanyes, por su parte, ha subido hasta el 52,1%, una evolución positiva tras las lluvias registradas en el Camp de Tarragona.

Estas diferencias responden tanto a la distribución desigual de las precipitaciones como a las características propias de cada cuenca, así como a la gestión del agua embalsada para usos agrícolas, urbanos y ambientales.

El pantano de Sau repleto de agua

El sistema Ter-Llobregat, en niveles elevados

El sistema Ter-Llobregat, que abastece a Barcelona, su área metropolitana y buena parte de Girona, también refleja el buen momento hídrico. Sus embalses se encuentran al 87,5% de su capacidad, frente al 86% de la semana anterior. Este incremento de 1,5 puntos refuerza la garantía de suministro para los próximos meses y reduce la presión sobre posibles restricciones.

Aunque las cifras actuales son muy positivas y contrastan con la situación de hace un año, la gestión responsable del agua sigue siendo imprescindible. El temporal Francis ha supuesto un alivio importante y ha consolidado las reservas, pero los expertos recuerdan que la variabilidad climática y los episodios extremos obligan a mantener políticas de ahorro, planificación a largo plazo e inversiones estructurales para afrontar futuros periodos de sequía.

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