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Barcelona se prepara para dar forma a un nuevo barrio con todos los ingredientes para convertirse en la zona de moda de la ciudad. La Sagrera está en plena transformación, combinando vivienda pública, equipamientos de última generación y la futura macroestación intermodal, uno de los mayores nodos ferroviarios del sur de Europa.

Hoy por hoy, vivir en la zona ronda los 400.000 euros por vivienda, pero la inversión municipal proyecta un aumento del valor y posiciona a La Sagrera como un área con gran potencial de crecimiento en los próximos años.

Inversión millonaria en Sant Andreu

El distrito de Sant Andreu, donde se ubica La Sagrera, es el gran beneficiado de la inversión municipal. El Ayuntamiento destina 256,3 millones de euros hasta el final de mandato, la segunda mayor partida de toda la ciudad, solo por detrás de Sant Martí.

Render de la futura estación de La Sagrera Cedida a Metrópoli

La estrategia se articula en tres ejes: vivienda, equipamientos y espacio público. El objetivo es convertir Sant Andreu en un polo residencial y cultural de primer nivel, con servicios modernos y espacios abiertos de calidad.

Vivienda pública como prioridad

El capítulo de la vivienda acapara la mayor inversión: 86,7 millones de euros para levantar 1.002 nuevos pisos de protección oficial repartidos en 12 promociones, además de cinco proyectos de rehabilitación.

El epicentro está en las antiguas casernes de Sant Andreu, donde se concentrarán 484 viviendas, incluyendo 152 pisos destinados a personas mayores, respondiendo a necesidades sociales del distrito.

Equipamientos y servicios modernos

Más allá de la vivienda, el Ayuntamiento invertirá 60,3 millones de euros en nuevos equipamientos. Entre ellos destacan la climatización de 18 colegios, el nuevo CEM Espronceda, una comisaría de la Guardia Urbana y el CAP de La Sagrera.

También se contempla la rehabilitación de la Capella dels Segadors, declarada Bien Cultural de Interés Nacional, y la creación de un centro cívico, un polideportivo y espacios culturales que dotarán al barrio de servicios completos y modernos.

Espacio público y movilidad sostenible

El tercer eje, con 95,1 millones de euros, se centra en la renovación del espacio público. La reurbanización de la Meridiana, actuaciones en Trinitat Vella Nord, un parque inclusivo en los Jardins de Massana y nuevos carriles bici buscan un barrio más verde, accesible y sostenible.

La mejora de jardines como el de les Dones de la Motor Ibèrica y la renovación del alcantarillado completan la estrategia para un entorno urbano funcional y agradable.

La macroestación que marcará el futuro

La macroestación intermodal de La Sagrera es el proyecto que define la identidad del barrio. Con más de 1.500 millones de inversión, conectará alta velocidad, Rodalies, metro y autobuses, convirtiéndose en el “Sants del futuro”.

Render de la futura estación de La Sagrera Cedida a Metrópoli

La construcción incluye la reurbanización del entorno, generando zonas verdes, comercios y espacios vecinales, transformando La Sagrera en un barrio moderno y atractivo para nuevos residentes.

Un nuevo polo residencial en Barcelona

La Sagrera combina viviendas asequibles, equipamientos públicos de calidad y un entorno urbano moderno, atrayendo especialmente a jóvenes familias y quienes buscan alternativas al centro. El precio actual ronda los 400.000 euros, pero podría subir a medida que avance la urbanización.

Expertos comparan su potencial con el crecimiento de Poblenou o Sant Martí, gracias a buena conectividad, oferta residencial diversa y un respaldo institucional firme.

Calendario y perspectivas

El Ayuntamiento ha definido un calendario ambicioso: aprobación de planes urbanísticos en 2026, inicio de derribos en 2027 y arranque de obras de urbanización en 2029.

Con este impulso y la futura estación intermodal, La Sagrera apunta a convertirse en la nueva joya residencial de Barcelona, con viviendas, servicios y espacios públicos de primer nivel.

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