Barcelona afronta este viernes una jornada marcada por la nubosidad, aunque con una evolución más estable que en días anteriores. Durante la madrugada y las primeras horas del día predominarán los cielos nubosos, situación que se mantendrá hasta alrededor de las 12.00 horas, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
A partir del mediodía, las nubes tenderán a evolucionar y a desaparecer parcialmente, dando paso a intervalos más claros. No obstante, la jornada finalizará de nuevo con un escenario nuboso, sin previsión de precipitaciones destacables.
Nubes bajas sobre la capital catalana
En cuanto al ambiente, las temperaturas se mantendrán en valores similares a los de ayer. Los termómetros alcanzarán los 15 grados de máxima, mientras que las mínimas se situarán en torno a los 8 grados, con una sensación térmica que oscilará entre los 16 grados en las horas centrales del día y alrededor de los 4 grados a primera hora. El viento soplará de componente oeste, sin rachas significativas.
Transporte público
Las principales líneas de metro, tranvía, tren, ferrocarril y bus funcionan con normalidad hasta las 07:30 horas de este viernes.
Según las primeras informaciones oficiales de Rodalies, el servicio ferroviario se ha restablecido en toda la comunidad con normalidad aunque con retrasos puntuales.
Tráfico en carreteras
El Servei Català de Trànsit (SCT) mantiene activo el seguimiento de la movilidad en el área metropolitana de Barcelona. Este viernes 23 de enero, la circulación registra retenciones destacadas en varios accesos a la capital, coincidiendo con la hora punta matinal, especialmente en las principales vías del Baix Llobregat y los corredores de entrada norte.
En la A-2, se concentran algunas de las afectaciones más relevantes. En sentido Barcelona, hay dos kilómetros de retenciones entre Pallejà y Sant Vicenç dels Horts, así como hasta cinco kilómetros de circulación lenta entre Sant Joan Despí y Sant Vicenç dels Horts, dificultando el acceso a la ciudad desde el suroeste.
La C-32 a su paso por el Baix Llobregat en una imagen de archivo
La C-32 también presenta complicaciones en sentido norte. Se registran cuatro kilómetros de colas entre Sant Boi de Llobregat y Viladecans y 3,5 kilómetros adicionales entre Esplugues de Llobregat y Cornellà, lo que ralentiza notablemente los desplazamientos hacia Barcelona desde la comarca del Baix Llobregat.
Por su parte, la C-58 muestra retenciones de alrededor de 1,5 kilómetros entre Barcelona y Montcada i Reixac, en el entorno del Nus de la Trinitat, uno de los puntos habituales de congestión en los accesos del área norte. Trànsit recomienda extremar la precaución y, si es posible, optar por rutas alternativas o transporte público.
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