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En pleno corazón de Barcelona, un edificio con más de cien años de historia ha encontrado una nueva vida convertido en un exclusivo hotel boutique.

La ciudad suma así un nuevo alojamiento de lujo que no renuncia a su pasado: La Antiga Casa Buenavista, una finca modernista rehabilitada con mimo que combina memoria familiar, diseño de autor y una hospitalidad pensada para disfrutar la capital catalana desde dentro.

Ubicado en la Ronda de Sant Antoni, en la frontera natural entre el Eixample y el Raval, este hotel representa una forma distinta de alojarse: lejos del anonimato, cerca de la historia cotidiana de la ciudad.

Un edificio con raíces centenarias

El inmueble que hoy acoge La Antiga Casa Buenavista albergó en 1918 una popular casa de comidas.

Fachada del Hotel Antiga Casa Buenavista Hotel Antiga Casa Buenavista

Más de un siglo después, el edificio ha sido recuperado por los descendientes de los fundadores, que han liderado un proyecto de rehabilitación fiel al espíritu original.

La reforma, firmada por TdB Arquitectura, ha respetado elementos patrimoniales de gran valor, como la fachada modernista con esgrafiados originales o la tradicional volta catalana, reinterpretada ahora con soluciones contemporáneas.

El resultado es un equilibrio elegante entre pasado y presente, donde la arquitectura no es solo un decorado, sino parte esencial de la experiencia.

Diseño, confort y guiños al modernismo catalán

El hotel cuenta con 43 habitaciones distribuidas en nueve plantas, todas exteriores y algunas con terraza privada.

Las habitaciones incorporan domótica, carta de aromas, duchas efecto lluvia, lencería de algodón egipcio de Bassols y productos de cuidado personal de Natura Bissé Barcelona.

Detalle en la fachada del hotel Antiga Casa Buenavista / INMA SANTOS 

El diseño interior apuesta por piezas icónicas del diseño catalán e internacional, como la silla Barcelona de Mies van der Rohe o luminarias de Miguel Milà y Coderch, integradas con materiales nobles y tonos suaves.

Servicios a medida 

Más allá de las habitaciones, La Antiga Casa Buenavista ofrece una amplia gama de servicios personalizados. Desde carta de almohadas hasta maquillaje, peluquería, tintorería, alquiler de vehículos eléctricos o traslados al aeropuerto.

El hotel dispone además de solárium y piscina en la azotea. También cuenta con salas para eventos y encuentros privados.

Piscina del Hotel Antiga Casa Buenavista Hotel Antiga Casa Buenavista

Los precios por noche oscilan entre 216 y 323 euros, según la habitación y la temporada, situándose en el segmento alto de la hostelería barcelonesa.

Cocina local

La planta baja del edificio acoge uno de los grandes atractivos del proyecto: la Casa de Comidas Buenavista, un restaurante que recupera el espíritu del establecimiento original adaptándolo a los gustos actuales.

Restaurante del Hotel Antiga Casa Buenavista Hotel Antiga Casa Buenavista

El desayuno, servido de 07:00 a 11:00 horas, ofrece opciones como tostadas de salmón y aguacate, panes de masa madre, carrot cake casero o pancakes con fruta fresca.  

En comidas y cenas, la carta propone platos reconocibles de la cocina catalana, reinterpretados con técnica y producto de calidad: canelones de asado con trufa, arroz negro con sepia y gambas, carrillera de ternera al vino tinto o clásicos como la butifarra con alubias y la escalibada con cordero ecológico.

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