Así es el Monasterio de Santa Maria de Valldonzella
El espectacular monasterio medieval abandonado en una ruta circular de 10 km por el bosque: fundado en el S.XII y accesible en transporte público
Las ruinas de Santa Margarida de Valldonzella, ocultas en Collserola, combinan historia, misterio y una de las excursiones más desconocidas del área de Barcelona
En plena sierra de Collserola, lejos del ruido de la ciudad, se esconde uno de los rincones más desconocidos --y sorprendentes-- del entorno metropolitano: las ruinas del antiguo monasterio de Santa Margarida de Valldonzella, un enclave medieval abandonado que puede visitarse a través de una ruta circular de unos 10 kilómetros.
El enclave, también conocido como Valldonzella la Vella o Torre de Santa Margarida, permanece oculto entre la vegetación, en una zona donde el bosque ha ido engullendo progresivamente los restos de este antiguo conjunto religioso.
La ruta de senderismo ideal a una hora de Barcelona
Un monasterio fundado en la Edad Media
El origen del lugar se remonta al siglo XII, cuando en este valle boscoso se estableció una comunidad de monjas vinculada a la orden del Císter, que buscaban aislamiento y recogimiento lejos del núcleo urbano de Barcelona.
Durante el siglo XIII, el monasterio vivió su etapa de mayor actividad, consolidándose como un espacio de vida religiosa y contemplativa. Sin embargo, su ubicación --tan remota como vulnerable-- acabó siendo un problema.
Abandonado
La inseguridad del entorno llevó a la comunidad a trasladarse progresivamente hacia zonas más próximas a la ciudad, dejando atrás este enclave, que con el paso del tiempo quedó abandonado y a merced de la naturaleza.
Hoy, lo que queda es una estampa casi cinematográfica: muros derruidos, restos de una iglesia de nave única y estructuras parcialmente integradas en el paisaje, en una mezcla de historia y ruina romántica.
Monasterio de Santa Maria de Valldonzella
Una ruta de senderismo con “tesoro” final
Más allá de su valor histórico, el monasterio se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para los amantes del senderismo. La excursión hasta las ruinas forma parte de una ruta circular de unos 10 kilómetros, de dificultad moderada, que atraviesa algunos de los tramos más frondosos de Collserola.
El recorrido puede iniciarse desde distintos puntos, como la estación de ferrocarril Baixador de Vallvidrera, lo que lo convierte en una escapada accesible en transporte público. A lo largo del camino, los senderistas atraviesan zonas de encinas y pinos, fuentes naturales y antiguas masías, en un entorno donde la sensación de aislamiento es total a pocos kilómetros de Barcelona.
El monasterio aparece casi de forma inesperada, oculto entre los árboles, como un hallazgo para quienes se adentran en la ruta sin conocer su existencia.
Patrimonio olvidado en plena naturaleza
El conjunto está catalogado como bien de interés local y conserva elementos de diferentes épocas, desde estructuras religiosas hasta edificaciones agrícolas.
Sin embargo, se trata de un espacio no protegido ni vigilado, lo que obliga a extremar el respeto durante la visita. La fragilidad de los restos, combinada con el paso del tiempo y la erosión, hace que cualquier intervención indebida pueda acelerar su deterioro.
A pesar de ello, --o precisamente por ello-- el lugar mantiene un aura de misterio poco habitual: no hay señalización turística masiva ni grandes indicaciones, solo senderos y la intuición del caminante.
Un plan diferente sin salir de Barcelona
En un contexto en el que cada vez más barceloneses buscan planes al aire libre, el antiguo monasterio de Valldonzella se consolida como una alternativa que combina naturaleza, historia y desconexión.
Una excursión que, además de ejercicio físico, ofrece un viaje al pasado en pleno pulmón verde de la ciudad, donde el silencio y el paisaje recuerdan que Barcelona también esconde secretos más allá del asfalto.