Imagen del exterior de la 080 en Barcelona

Imagen del exterior de la 080 en Barcelona metropoli

Vivir en Barcelona

Barcelona, capital de la moda: 26 firmas se dan cita en la 080 en su nueva edición 'mediterránea' en el Port Vell

Más allá de las propuestas sobre la pasarela, el cambio de ubicación fue lo más comentado entre los asistentes, que han plasmado un "cambio de ambiente" respecto a las ediciones anteriores en el Recinto Modernista de Sant Pau

Otras noticias: Barcelona refuerza su proyección internacional con el inicio de la 080 en la Marina Vela

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

La 080 Barcelona Fashion ha estrenado este año una nueva ubicación en el Port Vell, entre la Rambla del Rompeolas y Marina Vela, y el cambio no ha pasado desapercibido.

La 37ª edición de la pasarela catalana, inaugurada por el Departament d’Empresa i Treball, arrancó este martes, 14 de abril, con una programación ambiciosa de 26 desfiles y nombres de peso como Adolfo Domínguez, Custo Barcelona o Nazzal Studio.

Sin embargo, más allá de la propuesta sobre la pasarela, lo más comentado entre los asistentes es el "cambio de ambiente".

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona Gala Espín

El nuevo enclave, con el Mediterráneo como telón de fondo, impresiona desde el primer momento. El azul del mar, las estructuras metálicas y el pavimento gris del puerto construyen una imagen impecable, muy fotogénica y con clara vocación internacional. Todo parece más grande, más pulido y más sofisticado.

Un espacio espectacular, pero más frío

Pero esa espectacularidad tiene su reverso. Hay algo en el Rompeolas que enfría la experiencia. No solo por la brisa marina que obliga a muchos asistentes a ajustarse chaquetas y abrigos entre desfile y desfile, sino por una sensación general de distancia.

Si en otras ediciones la 080 se sentía más conectada con la ciudad y con su tejido creativo, este año la impresión es distinta: el evento parece haberse desplazado hacia un espacio más exclusivo, más blindado y, por momentos, ajeno al pulso cotidiano de Barcelona.

La otra pasarela: la de los asistentes

La moda, por supuesto, está en todas partes. Ropa de marca, bolsos de lujo, gafas oscuras incluso en interiores y estilismos imposibles se mezclan en cada rincón del recinto. Los atuendos extravagantes dominan la escena: plumas, cuero, transparencias y siluetas que parecían diseñadas para competir por la atención antes incluso del primer desfile.

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona Gala Espín

Por momentos, el acceso al recinto parecía una segunda pasarela, paralela a la oficial. Más que una antesala del evento, es un escaparate en sí mismo, donde muchos parecen acudir no solo a ver moda, sino también a ser vistos.

Un ambiente más tenso y menos cercano

Entre grupos de invitados, periodistas e influencers, el ambiente se percibe contenido, casi "tenso". Miradas rápidas repasando estilismos, conversaciones en voz baja y saludos medidos componen una atmósfera que, aunque elegante, resulta "algo hostil" --en palabras de uno de los asistentes--.

Desfile de SKFKF

Desfile de SKFKF SKFK

Una estudiante de diseño de moda, Marta R., resume así la sensación general: “Es precioso visualmente, pero se siente más frío. Antes parecía que la 080 estaba más conectada con la gente joven y con los estudiantes. Aquí todo se nota más elitista, más de postureo”.

La moda sí estuvo a la altura

Sobre la pasarela, la primera jornada dejó propuestas sólidas. Escorpion abrió con “Heritage”, una defensa del punto como lenguaje propio; SKFK apostó por la artesanía y la sostenibilidad con “Lotura”; mientras Manuel Bolaño volvió a desplegar su universo romántico y teatral.

Performance del desfile de SKFK

Performance del desfile de SKFK SKFK

Custo Barcelona aportó color y energía con su habitual identidad vibrante, y el cierre de Adolfo Domínguez, coincidiendo con su 50 aniversario, fue uno de los momentos más destacados de la jornada.

Homenaje a Adolfo Domínguez

De hecho, el mítico diseñador apareció por sorpresa en la pasarela tras el desfile y la organización le rindió homenaje por su aniversario. El reconocimiento contó con la presencia del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y del conseller de la Presidència de la Generalitat, Albert Dalmau.

El alcalde aprovechó para recordar la apuesta de la firma por Barcelona con la apertura de su flagship en paseo de Gràcia, un hecho que, entre otros --Collboni también aseguró que la ciudad tiene una conexión especial con las creaciones de Domínguez--, convirtió a la firma en "historia de la moda en la ciudad".

Jaume Collboni y Albert Dalmau en el homenaje a Adolfo Domínguez en la 080

Jaume Collboni y Albert Dalmau en el homenaje a Adolfo Domínguez en la 080 Gala Espín

Más brillo, menos alma

Sin embargo, fuera del foco y de los flashes, queda la sensación de que esta edición ha ganado en escenografía pero ha perdido parte de su alma. El espacio invita menos a quedarse, conversar o descubrir nuevas propuestas con calma.

“Se nota mucho quién viene por moda y quién viene por imagen”, apunta una invitada al evento. “Hay mucha gente que parece venir a ser vista, no tanto a ver”, añade.

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona

Imagen de un desfile de la última edición de 080 en Barcelona Gala Espín

La 080 se abre al mar y gana en proyección internacional, pero también parece haberse alejado un poco de la ciudad que la convirtió en referencia. Este año, en el Rompeolas, el brillo está garantizado. Lo que algunos echan en falta, no obstante, es la calidez que se ha logrado tras años celebrándose en el Recinto Modernista de Sant Pau.