Luis Pérez Sala con el Hispano Suiza Carmen Sagrera

Luis Pérez Sala con el Hispano Suiza Carmen Sagrera Cedida

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Luis Pérez-Sala, el expiloto de Fórmula 1 que esculpe el alma del 'hypercar' de Hispano Suiza made in Barcelona

El histórico fabricante español confía el desarrollo dinámico de sus exclusivos hiperdeportivos eléctricos, que superan los 1.100 CV de potencia, a la experiencia en la máxima categoría del automovilismo del piloto barcelonés

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Detrás de cada vehículo exclusivo que desafía los límites de la física y el lujo, hay unas manos expertas encargadas de domar su potencia.

En el caso de Hispano Suiza, la histórica marca renacida en 2019, esa responsabilidad recae sobre el expiloto de Fórmula 1 Luis Pérez-Sala.

Como Driver Ambassador y piloto de pruebas, el catalán se ha convertido en una pieza fundamental para trasladar la exigencia de la alta competición al asfalto de la calle, dando forma a la nueva generación de hiperdeportivos eléctricos de la firma: el Carmen, el Carmen Boulogne y el flamante Sagrera.

De los circuitos de F1 al hypercar español

Nacido en Barcelona en 1959, Pérez-Sala pertenece a ese selecto grupo de pilotos españoles que han logrado hacerse un hueco en la parrilla de la Fórmula 1, compitiendo para la escudería Minardi a finales de los años 80.

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza Cedida

Su extenso palmarés, que incluye dos Campeonatos de España de Turismos (1991 y 1993) y destacadas participaciones en la Fórmula 3000 y el Campeonato de España de GT, le otorgan un bagaje técnico invaluable.

Tras colgar el casco de forma profesional, su carrera derivó hacia el análisis de vehículos, la gestión deportiva –llegando a ser Team Principal del equipo HRT de Fórmula 1– y el desarrollo de jóvenes talentos.

Llegada a Hispano Suiza

Toda esta experiencia cristalizó en 2019, cuando la familia Suqué Mateu le encomendó la misión de afinar el renacido sueño de Hispano Suiza, fundada originalmente en Barcelona en 1904 por Damián Mateu y el ingeniero Marc Birkigt.

"Hispano Suiza ocupa un lugar muy especial en la historia del automóvil español. Fue una marca capaz de situarse a la vanguardia mundial", señala Pérez-Sala.

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza, en Goodwood

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza, en Goodwood Cedida

Para el expiloto, formar parte de este proyecto es "una responsabilidad y un orgullo", ya que su trabajo define directamente "las sensaciones que experimentará un propietario al volante de uno de los vehículos más exclusivos del mundo".

“Mi relación con la familia Suqué Mateu me permitió conocer de cerca la dimensión del proyecto y el cariño con el que se había forjado", añade.

Un laboratorio rodante de 1.100 CV

El trabajo de desarrollo no se ha limitado a los despachos.

Pérez-Sala ha sometido a los hiperdeportivos a pruebas extremas: desde el asfixiante calor de Andalucía hasta el hielo de las carreteras de Andorra, pasando por el trazado de casa, el Circuit de Barcelona-Catalunya.

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza junto con varios coches

Luis Pérez-Sala, Driver Ambassador de Hispano Suiza junto con varios coches Cedida

La última evolución de la marca, el Hispano Suiza Carmen Sagrera, presentado en 2024 para celebrar el 120 aniversario de la fundación de la compañía, es un testimonio de este trabajo meticuloso.

Con más de 1.100 CV de potencia y 1.160 Nm de par motor, el vehículo exige una puesta a punto que equilibre su brutal entrega de potencia con el confort y la seguridad de un coche de lujo.

"Exteriormente evocan al Xenia Dubonnet. Sin embargo, al volante se comporta como un auténtico coche de carreras. La primera vez que lo vi me llamó mucho la atención, y aún más cuando lo conduje, por las sensaciones propias de un verdadero hypercar, con una potencia descomunal y una aceleración que te deja sin aliento; capaz de impresionar incluso a quien ha pilotado coches de Fórmula 1", señalaba el expilto.

La constante búsqueda de la perfección

El proceso de desarrollo, según detalla el propio piloto, es un ciclo continuo.

Luis Pérez-Sala al volante del Hispano Suiza Carmen Boulogne

Luis Pérez-Sala al volante del Hispano Suiza Carmen Boulogne Cedida

El objetivo principal durante los miles de kilómetros de rodaje es pasar una validación técnica para garantizar el funcionamiento impecable de todos los sistemas, con especial atención a las baterías en condiciones de estrés extremo, y afinar sensaciones para pulir el confort, la seguridad y el cuidado por el detalle, asegurando que la tecnología derivada de la competición no merme la experiencia premium de los futuros clientes.

"Buscamos que el cliente perciba las prestaciones de un auténtico hiperdeportivo desarrollado con tecnología procedente de la competición”, asegura el barcelonés.

Trabajo fuera de la pista

Además de su labor en la pista y en reuniones de ingeniería junto al CEO de la marca, Sergio Martínez Campos, Pérez-Sala ejerce como un puente directo entre la máquina y el cliente.

El barcelonés no solo pone a prueba los vehículos, sino que acompaña a los nuevos propietarios en sus primeros kilómetros, consolidando el sello de exclusividad y atención personalizada de un hypercar concebido, desarrollado y fabricado en Barcelona.