Una acera llena de árboles en Barcelona / METRÓPOLI
Barcelona da luz verde a un cambio que transformará la ciudad: reducirá la alergia en las calles
La capital catalana reducirá un 56% de los 43.722 plataneros que hay en la ciudad, cuyo fruto suelta una especie de polen que se ha constatado como un auténtico infierno para los alérgicos
Barcelona se prepara para una de las transformaciones más esperadas por sus ciudadanos. Tras décadas de quejas vecinales y episodios críticos de alergias, el Ayuntamiento ha puesto el foco en uno de los elementos más icónicos de su paisaje urbano: los plataneros.
Estos árboles, que han definido la estética de las avenidas y calles del Eixample durante más de un siglo, están a punto de ceder su protagonismo en un plan que busca mejorar la salud pública y la biodiversidad de la capital catalana.
La reciente primavera ha sido el detonante definitivo. El pico de floración coincidió este año con jornadas de gran afluencia masiva, como la Diada de Sant Jordi, convirtiendo el centro de la ciudad en un escenario difícil para miles de personas.
El fruto del platanero / MA
Hartazgo histórico
Ojos irritados, rinitis, tos persistente y dificultades respiratorias fueron la tónica general del pasado 23 de abril. El polen y los frutos de estos árboles, especialmente molestos cuando se desprenden en forma de finas agujas, han generado un hartazgo histórico que ahora parece encontrar respuesta institucional.
A día de hoy, Barcelona cuenta con 43.722 ejemplares de plataneros repartidos por sus distritos.
Esta cifra no es al azar, ya que representa un legado del urbanismo del siglo pasado, cuando se apostó por esta especie debido a su rápido crecimiento y a la gran sombra que proyecta durante los meses de calor.
'Superilla' Calle Consell de Cent / LUIS MIGUEL AÑÓN
Sin embargo, lo que en su día fue una solución para el confort térmico, hoy se percibe como un problema de convivencia y salud para una parte importante de la población.
Ahora, el Ayuntamiento, a través del Pla Director de l'Arbrat, prevé reducir un 56% los 43.722 plataneros que hay en la ciudad en la próxima década.
Masa arbórea
A pesar de las promesas realizadas por diversos consistorios a lo largo de los últimos años, la reducción de esta especie ha sido notablemente lenta. Los datos indican que en los últimos quince años el número de plataneros apenas ha descendido un 8,5%.
Si en el año 2010 estos árboles representaban cerca del 30% del total de la masa arbórea de la ciudad, en la actualidad su presencia sigue superando el 27%.
Una hegemonía que el actual plan de gestión del verde urbano pretende equilibrar de forma más decidida.
Los plataneros ocupan buen parte de la arboleda de Barcelona y son los principales responsables de las alergias provocadas por polen / MA
Ecosistema urbano
El cambio histórico que afronta Barcelona no consiste solo en talar, sino en diversificar.
El objetivo municipal es que ninguna especie de árbol supere el 15% del total de la ciudad. Con este límite, se busca crear un ecosistema urbano más resiliente ante plagas y enfermedades, además de aliviar la carga de alérgenos que satura el aire barcelonés cada primavera.
La sustitución será progresiva, aprovechando las obras de remodelación de calles y las reposiciones de ejemplares enfermos para introducir especies más amables con los vecinos.
Fin de una era
Este giro en la política ambiental de la ciudad promete aliviar la vida de miles de barceloneses que cada año ven limitada su actividad al aire libre.
El fin de la era del platanero marca un antes y un después en la planificación de una Barcelona que busca ser más habitable, menos irritante para los pulmones y visualmente más variada.
El paisaje de las icónicas baldosas y la arquitectura modernista empezará, poco a poco, a estar enmarcado por una vegetación más amable y adaptada a las necesidades del siglo XXI.