Imagen panorámica del barrio El Besòs i el Maresme de Barcelona
Ni La Sagrera ni Sant Martí de Provençals: el barrio más olvidado de Barcelona donde se rehabilitarán 4.000 pisos con una inversión de más de 400 millones
La operación se articulará a través de una nueva sociedad pública, que permitirá coordinar la actuación en un área donde se concentran graves problemas estructurales en el parque de vivienda
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El Besòs i el Maresme, en el distrito de Sant Martí, se prepara para una de las mayores intervenciones urbanas de las últimas décadas en Barcelona. El Ayuntamiento y la Generalitat han acordado impulsar la rehabilitación de unos 4.000 pisos distribuidos en cerca de 200 edificios del barrio, en un plan que se desplegará durante los próximos diez años y que supondrá una inversión superior a los 400 millones de euros.
El barrio del Besòs i el Maresme de Barcelona
La operación se articulará a través de una nueva sociedad pública, que permitirá coordinar la actuación en un área donde se concentran graves problemas estructurales en el parque de vivienda. La inversión se repartirá entre las administraciones: 265 millones los aportará el consistorio y 150 millones procederán del Govern catalán.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, presentaron la iniciativa como un punto de inflexión en la cooperación institucional. Ambos destacaron que el proyecto solo ha sido posible gracias a la nueva etapa de entendimiento entre administraciones, y Collboni subrayó que la ciudad no afrontaba una transformación de esta magnitud desde hace dos décadas.
Un barrio marcado por décadas de abandono
El acuerdo pretende corregir un déficit histórico en El Besòs i el Maresme, un área que arrastra desde hace años problemas de degradación en sus edificios residenciales. El objetivo es revertir una situación que las administraciones reconocen como prolongada en el tiempo y especialmente compleja.
Vista aérea del Besòs i el Maresme
“Es una cuestión de dignidad y de responsabilidad política y moral dar respuesta a familias que llevan demasiado tiempo viviendo en condiciones muy precarias”, afirmó Collboni durante la presentación. El alcalde añadió que estas situaciones son incompatibles con los estándares de una ciudad como Barcelona.
Por su parte, Dalmau calificó el proyecto como una actuación estratégica para el conjunto del país y subrayó que servirá para saldar una deuda histórica con este entorno urbano.
Edificios levantados en los años 50 y 60
La mayor parte de las fincas afectadas fueron construidas en las décadas de 1950 y 1960 para dar respuesta a la llegada de población trabajadora y al chabolismo del área metropolitana. Con el paso del tiempo, muchos de estos bloques han acumulado graves deficiencias estructurales.
Barrio del Besòs i el Maresme de Barcelona
Según datos de la Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB), cerca de 5.000 de las 8.000 viviendas con patologías importantes identificadas en la ciudad se concentran precisamente en este ámbito. En numerosos edificios son habituales los problemas de grietas, apuntalamientos y presencia de andamios permanentes.
En este entorno viven alrededor de 30.000 personas, muchas de ellas con niveles de vulnerabilidad socioeconómica inferiores a la media de Barcelona y de Catalunya. El ascensor social, además, ha tenido un funcionamiento limitado durante décadas en la zona.
Ayudas y actuaciones previas insuficientes
Las nuevas subvenciones a la rehabilitación se ajustarán a la renta de los hogares y, en algunos casos, podrán cubrir la totalidad del coste de las obras. Sin embargo, hasta ahora las intervenciones han sido puntuales y de alcance reducido.
En la actualidad, las ayudas municipales han permitido actuar sobre unas 200 viviendas repartidas en nueve edificios. Además, recientemente el gobierno de Collboni y ERC acordaron destinar alrededor de 15 millones de euros adicionales a la mejora de 720 viviendas en otros diez bloques del barrio.
Aunque estas actuaciones suponen avances, las administraciones reconocen que han resultado insuficientes frente a la magnitud del problema.
Un acuerdo político más amplio
El plan se enmarca también en los pactos alcanzados a principios de año entre el gobierno municipal y BComú, que buscaban reforzar la implicación del Govern en la rehabilitación de barrios con alta complejidad social y urbanística.
Entre los acuerdos figuraba la propuesta de crear una entidad pública específica que agilice la gestión de estas intervenciones, una medida que ahora se concreta en la nueva sociedad encargada de ejecutar el proyecto en El Besòs i el Maresme.