Platja de Llafranc / Costa Brava

Platja de Llafranc / Costa Brava

Vivir en Barcelona

El refugio español donde veranea Hansi Flick: un lugar ideal junto al mar y con una gran torre del siglo XV

En este enclave destaca la Torre de Sant Sebastià, integrada en el Conjunto Monumental de Sant Sebastià de la Guarda, un paraje de enorme valor paisajístico e histórico

El municipio catalán perfecto para una escapada y recorrer a pie junto al mar: casas blancas y calas de agua cristalina

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Hansi Flick, legendario exfutbolista y entrenador alemán, es una figura icónica en el mundo del fútbol. Su historia está marcada por su etapa como jugador en el FC Bayern Munich.

Como entrenador, ha dirigido varios equipos de prestigio, incluyendo la selección de fútbol de Alemania y, actualmente, el FC Barcelona. Fuera del fútbol, Flick también tiene tiempo para disfrutar de la geografía catalana.

Uno de esos lugares es Llafranc, una de las poblaciones con mayor encanto de la Costa Brava. Junto con Calella de Palafrugell y Tamariu, conforma el precioso frente costero del municipio de Palafrugell.

Un pueblo atractivo

Según recoge la web de turismo, el principal polo de atracción del municipio está situado en su playa, amplia, familiar y muy agradable. Este espacio está flanqueado por el paseo de Cipsela, que reúne una amplia oferta de establecimientos de restauración, bares y comercios.

En uno de los extremos de la bahía se encuentra el puerto deportivo, un pequeño puerto accesible al público caminando y desde donde se inicia el camino de ronda que conduce hasta el Faro de Sant Sebastià, situado a 169 metros sobre el nivel del mar y considerado uno de los miradores más privilegiados de toda la Costa Brava.

En este enclave destaca también la Torre de Sant Sebastià, integrada en el Conjunto Monumental de Sant Sebastià de la Guarda, un paraje de enorme valor paisajístico e histórico dentro del término municipal de Llafranc.

Su origen se remonta al siglo XV. En una época en la que la Costa Brava sufría las amenazas de piratas y corsarios, la torre era uno de los principales centros de vigía de la zona. Desde allí se avisaba a los habitantes de los alrededores para que se refugiaran en el recinto amurallado de Palafrugell o en edificios fortificados cercanos.

Con el paso del tiempo, el edificio experimentó diversas reformas y fue convertido en una torre de señales. Actualmente, es visitable dentro de horarios regulados y ofrece unas vistas privilegiadas sobre toda la línea de la costa.

Un paseo ideal para una tarde de verano

Llafranc, antiguo pueblo de pescadores, se ha convertido hoy en uno de los destinos más bonitos y demandados de la Costa Brava. Pasear de un extremo de la playa al otro lleva unos diez minutos, aunque los vecinos suelen tardar más tiempo entre saludos y conversaciones.

Uno de los extremos del paseo marítimo conecta con el puerto, mientras que el otro conduce, rodeando la playa, hasta las escaleras que llevan a Calella, frente a la farmacia. Entre los planes imprescindibles destaca disfrutar de un helado en alguna de las heladerías más conocidas del paseo.