Montaje Andrés Velencoso y Tossa de Mar

Montaje Andrés Velencoso y Tossa de Mar

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El refugio de Andrés Velencoso declarado Conjunto Histórico: un pueblo con más de 6.000 habitantes y una muralla del siglo XIII

La ubicación es ideal para su estilo de vida, ya que se encuentra a solo 60 minutos de Barcelona, lo que le facilita cumplir con sus compromisos profesionales

El pueblo costero ideal para recorrer a pie y comer el mejor bogavante: declarado Conjunto Histórico-Artístico y un castillo medieval del s. XII

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Andrés Velencoso ha establecido su refugio personal en su localidad natal de Tossa de Mar, en la Costa Brava, buscando un equilibrio entre el lujo y la autenticidad del Mediterráneo.

Este retiro le permite al modelo y actor reconectar con sus raíces y disfrutar de su familia, especialmente de sus hermanas —quienes regentan el restaurante familiar Casa Andrés donde él trabajó en su juventud— y de su sobrina.

La ubicación es ideal para su estilo de vida, ya que se encuentra a solo 60 minutos de Barcelona, lo que le facilita cumplir con sus compromisos profesionales y rodajes internacionales sin renunciar a la paz de su entorno.

En Tossa, Velencoso vive lo que se denomina lujo silencioso, rodeado por la historia milenaria de la muralla de la Vila Vella y el ambiente bohemio que aún evoca el paso de figuras como Ava Gardner por el pueblo.

La costa de Tossa de Mar

El Paseo del Mar (Passeig del Mar) de Tossa de Mar es descrito como una postal viva. El recorrido principal transcurre de forma plana junto a la arena de la Playa Gran, pero lo que realmente lo diferencia de cualquier otro paseo es su telón de fondo: la Vila Vella.

Este conjunto es el único ejemplo de población medieval fortificada que todavía se conserva íntegramente en la costa catalana. Mientras el visitante camina, su mirada se encuentra directamente con imponentes murallas del siglo XIV, torres de defensa y almenas que parecen colgar literalmente sobre los acantilados y el mar.

Para quienes desean estirar las piernas más allá del tramo llano, el paseo ofrece una extensión fascinante. Al terminar la zona de terrazas, se puede iniciar un ascenso a pie por el caminito de la muralla que conduce hasta el faro.

Desde esta altura, las vistas de las calas circundantes y la inmensidad del Mediterráneo son calificadas como una auténtica "locura" visual. Es un recorrido profundamente mediterráneo que permite sentir la brisa marina en todo momento.

Qué visitar en Tossa de Mar

Además de sus vestigios romanos y medievales, Tossa de Mar ofrece numerosos atractivos que hacen imprescindible recorrerla con calma. Pasear por las callejas del recinto amurallado y ascender hasta el Faro de Tossa permite disfrutar de unas vistas panorámicas inolvidables sobre la Costa Brava.

Fuera de las murallas, el barrio de pescadores de Roqueta conserva su encanto tradicional, mientras que la fachada marítima del pueblo, que se extiende desde los pies de la muralla hasta la playa de la Mar Menuda, invita a un agradable paseo junto al mar.

Entre sus espacios culturales y patrimoniales destacan la Iglesia de San Vicente, de estilo neoclásico y construida en el siglo XVIII, y la Casa de la Cultura, ubicada en el antiguo Hospital de San Miguel, un edificio levantado gracias a la filantropía de Tomás Vidal Rei y organizado en torno a un claustro con la capilla de San Miguel.

También sobresale la Casa Sans, una singular construcción modernista de 1906 obra de Antoni de Falguera, con una rica fachada marítima y un interior embellecido posteriormente con una escalera de mármol y una fuente escultórica.

El Museo Municipal, situado en la antigua casa del gobernador, fue inaugurado en 1935 y se convirtió en el primer museo de arte contemporáneo de España, reflejo del importante foco artístico que fue Tossa en las primeras décadas del siglo XX.