Las doctoras del Hospital Vithas de Barcelona
El Hospital Vithas Barcelona alerta sobre los riesgos del calor extremo y detalla cuándo acudir a urgencias
Los especialistas médicos advierten sobre la gravedad del golpe de calor, el aumento de las intoxicaciones alimentarias y ofrecen pautas clave de actuación ante las quemaduras por pirotecnia en la noche de Sant Joan
Con la llegada de la temporada estival y el incremento sostenido de las temperaturas, el Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Barcelona ha emitido un aviso sanitario recordando los principales riesgos que el calor extremo supone para la salud y las complicaciones derivadas que pueden requerir asistencia sanitaria inmediata.
Los facultativos insisten en la imperiosa necesidad de prestar atención y saber reconocer determinados signos físicos asociados al calor intenso, los cuales pueden aparecer de manera progresiva en el organismo.
Los primeros síntomas y la amenaza del golpe de calor
Entre los indicadores de alarma más frecuentes, los médicos destacan la sensación de debilidad repentina, el mareo, las bajadas de tensión, el dolor de cabeza persistente, las náuseas, la sudoración excesiva o, en el extremo opuesto, la presentación de una piel inusualmente caliente y seca.
La doctora Elizabeth Suárez, jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Barcelona, subraya la importancia de no minimizar estos síntomas, haciendo especial hincapié en las personas mayores, los niños o aquellos pacientes que ya conviven con patologías previas. Según la especialista, una atención precoz y la rápida revisión de las constantes vitales pueden ser determinantes para evitar complicaciones de gravedad.
Imagen de archivo de un aviso de calor este verano en Barcelona
Si el cuadro clínico avanza y no se toman medidas, pueden surgir episodios de confusión o somnolencia, claros indicativos de que la situación está evolucionando hacia un peligroso golpe de calor. Se trata de una urgencia médica absoluta que, de no abordarse con celeridad, provoca el sobrecalentamiento del cuerpo y la pérdida de la capacidad natural para mantener una temperatura adecuada.
Los signos de este colapso incluyen una temperatura corporal por encima de los 40 grados, mareos intensos y alteraciones de la consciencia. Ante este escenario, la actuación inicial básica exige trasladar al paciente a un lugar fresco y sombreado, retirarle el exceso de ropa y aplicar métodos de enfriamiento corporal como agua, toallas húmedas y ventilación. Tras estas primeras maniobras de estabilización, resulta vital que el afectado sea trasladado a un servicio de urgencias para una valoración médica exhaustiva.
La extrema vulnerabilidad de la población infantil
Los niños representan uno de los grupos poblacionales de mayor riesgo durante las olas de calor, dado que su sistema para regular la temperatura corporal es inmaduro y dependen íntegramente de los adultos para su protección.
La doctora Laura Castells, jefa del Servicio de Pediatría del hospital, hace especial hincapié en la hidratación preventiva, recordando que es fundamental ofrecerles líquidos con mucha frecuencia, ya sea agua o leche materna en el caso de los lactantes, incluso si los menores no lo piden expresamente.
Los niños son especialmente sensibles a los golpes de calor
Asimismo, desde el servicio de pediatría recuerdan dos normas inquebrantables de seguridad infantil en la época estival. Por un lado, se debe evitar a toda costa la exposición solar en las franjas horarias centrales del día.
Por otro lado, los facultativos remarcan la prohibición absoluta de dejar a un menor solo en el interior de un vehículo estacionado o de cubrir los carritos de paseo con sábanas y telas, ya que esta práctica, lejos de proteger, dificulta la ventilación y genera un peligroso efecto invernadero en el interior del cochecito.
Riesgos indirectos: intoxicaciones alimentarias y traumatismos
Más allá de la temperatura ambiente, la época estival trae consigo otras complicaciones de salud que aumentan las visitas a las salas de urgencias. Las altas temperaturas favorecen la rápida proliferación de bacterias en la comida, lo que puede derivar en severas intoxicaciones alimentarias caracterizadas por cuadros gastrointestinales con vómitos, fuertes diarreas y la consecuente deshidratación. Para prevenir estas afecciones, es necesario asegurar una buena conservación y refrigeración de la comida, cocinando bien todos los alimentos y extremando la precaución con el marisco, los huevos y los productos lácteos.
Paralelamente, las urgencias traumatológicas experimentan un repunte significativo durante el verano, generalmente asociadas a la mayor práctica de actividades deportivas al aire libre y a las recurrentes caídas por resbalones en zonas húmedas como las piscinas. En caso de sufrir una lesión de este tipo, la recomendación médica pasa por inmovilizar la extremidad o la parte afectada, aplicar frío local para reducir la inflamación y acudir al hospital para obtener un diagnóstico preciso mediante pruebas de imagen y aplicar el tratamiento traumatológico más adecuado.
El nuevo Hospital Vithas Barcelona
Actuación segura ante las quemaduras de la verbena de Sant Joan
Coincidiendo con la inminente celebración de la verbena de Sant Joan, el centro hospitalario ha querido poner el foco en la prevención y el tratamiento de los accidentes relacionados con la manipulación de petardos y fuegos artificiales. En el caso de sufrir una quemadura de carácter leve, es decir, una lesión superficial que cursa con enrojecimiento y un dolor moderado, la doctora Suárez aconseja enfriar inmediatamente la zona afectada utilizando agua templada para lograr frenar el daño térmico.
Posteriormente, el protocolo indica que se debe cubrir la herida con una gasa limpia humedecida con suero fisiológico, evitando bajo cualquier concepto la aplicación de pomadas o antiguos remedios caseros que no cuenten con una indicación médica profesional.
Por el contrario, si se produce una quemadura grave o la detonación afecta a zonas extremadamente sensibles y delicadas como el rostro o los ojos, es fundamental no manipular bajo ningún concepto las lesiones y trasladar al herido de inmediato a un centro hospitalario. Para los más pequeños, la prevención vuelve a ser la mejor herramienta médica. La doctora Castells insiste en que los niños deben estar supervisados en todo momento por un adulto y utilizar única y exclusivamente artículos pirotécnicos adecuados a su franja de edad, ya que los menores tienen menos destreza motriz, menor percepción del peligro real y una mayor sensibilidad acústica ante las detonaciones.
Dos petardos explotando durante la verbena de Sant Joan
Circuitos de urgencias ágiles y especializados las 24 horas
Para hacer frente a toda esta demanda sanitaria estival, el Hospital Vithas Barcelona recuerda que mantiene plenamente operativo su servicio de Urgencias durante las 24 horas del día. El centro dispone de circuitos separados para la atención de pacientes adultos y pediátricos, garantizando la atención presencial por parte de médicos pediatras en todo momento.
Gracias a la implantación de un modelo asistencial optimizado y a un sistema de triaje avanzado, los tiempos de espera logran reducirse a una media de apenas 20 minutos desde que el paciente accede a las instalaciones hasta que recibe su primera valoración médica. Esta agilidad, sumada a la capacidad de realizar múltiples pruebas diagnósticas en el propio recinto, permite una resolución rápida y eficaz de las urgencias de verano.