Besalú / Wikipedia

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Vivir en Barcelona

El pueblo medieval perfecto para recorrer a pie: un puente románico con 7 arcos, nació en el siglo X y una antigua sinagoga

Esta villa de origen medieval creció alrededor de la fortaleza del Castillo de Besalú, se encuentra documentada desde el siglo X

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Cataluña es una tierra rica en patrimonio cultural e histórico, que ofrece innumerables oportunidades para disfrutar de su legado. Desde sus emblemáticas masías y la arquitectura medieval de pueblos como Besalú y Montblanc, hasta las impresionantes obras modernistas de Antoni Gaudí, como la Sagrada Familia y el Park Güell, Cataluña combina tradición e innovación de una manera única.

Besalú es considerado uno de los pueblos medievales más bonitos y mejor conservados de España. Además, ha sido escenario para la gran pantalla, siendo uno de los pueblos más atractivos para muchos directores de series y películas, como Juegos de Tronos o El Perfume.

Esta villa de origen medieval, que creció alrededor de la fortaleza del Castillo de Besalú, se encuentra documentada desde el siglo X. Un impresionante puente fortificado da paso a Besalú, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña, donde íberos, romanos, judíos y cristianos han dejado su huella.

El Pont Vell, el icono de la ciudad

El Puente de Besalú, una joya medieval de origen románico sobre el río Fluvià, está formado exactamente por 7 arcos desiguales. Este fue edificado en el siglo XI por el conde Guillem el Gras (1030-1050). El año 1315, una riada se lo llevó, y fue levantado de nuevo gracias a un impuesto establecido por el rey Jaume II.

A lo largo del tiempo se ha reconstruido varias veces. Está formado por siete arcos de forma angular, sustentados por pilares que aprovechan como base las rocas del fondo del río. Tiene 105 metros de longitud y una torre de 30 metros de altura.

Actualmente es el símbolo de la localidad y el lugar más adecuado para acceder a su casco antiguo.

Otras joyas arquitectónicas

El pueblo invita a pasear por las estrechas calles empedradas y descubrir el conjunto arquitectónico que ha resistido la prueba del tiempo: la Plaza Mayor, donde se encuentra la iglesia románica, concretamente, la Iglesia de Sant Pere y los edificios históricos que rodean la plaza.

Otro de los más destacados, es el famoso Castillo que fue el núcleo originario de la ciudad, asentado sobre la colina que marca la confluencia de los ríos Fluvià y Capellades, del antiguo castillo condal del siglo X prácticamente no queda nada.

Sin embargo, en su histórico emplazamiento aún se mantienen los restos de la iglesia de Santa María (templo del castillo, del siglo XI), que se convirtió en iglesia canónica agustiniana y, ya en el siglo XVI, en una colegiata.