Judit Mascó en una imagen de archivo

Judit Mascó en una imagen de archivo Archivo

Vivir en Barcelona

El refugio de Judit Mascó en Barcelona: chalet de dos plantas, estética contemporánea y zona verdes en el jardín

Alejada del frenético ritmo de las pasarelas internacionales, la icónica modelo española ha invertido en su gran proyecto de vida a las afueras de la capital catalana

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Desde que se coronó como uno de los rostros más internacionales e icónicos de la moda española en la década de los 90, Judit Mascó ha sabido gestionar su éxito con una envidiable discreción.

A sus 56 años, la modelo disfruta de una etapa vital mucho más serena, alejada del constante ruido mediático y centrada en su círculo más íntimo.

El fiel reflejo de esta evolución personal es su actual residencia: un espectacular chalet de dos plantas situado a las afueras de Barcelona que se ha convertido en su santuario particular.

Para hacer realidad este ambicioso proyecto de vida, Mascó destinó sus ahorros y confió en un equipo de profesionales liderado por arquitectas de la talla de Yolanda Gil e Inés de Rivera.

El resultado es una vivienda que comparte con su marido, el abogado Eduardo Vicente, y sus cuatro hijas, donde cada rincón está pensado para maximizar la comodidad y la tranquilidad familiar.

El triunfo del minimalismo y la luz natural

Aunque la modelo es cautelosa a la hora de exponer su intimidad, las pequeñas pinceladas que comparte con sus seguidores en redes sociales han permitido dibujar el mapa de su hogar.

Eduard Vicente y Judit Mascó posando en el photocall de los Premios Planeta / EFE

Eduard Vicente y Judit Mascó posando en el photocall de los Premios Planeta / EFE

La propiedad destaca por una marcada estética contemporánea con una clara y elegante influencia nórdica. Los espacios abiertos, la escasez de barreras visuales y los inmensos ventanales permiten que la luz natural inunde cada rincón de la casa durante todo el día.

El salón principal se erige como el corazón del descanso diario. En esta estancia, el absoluto protagonista es un inmenso sofá blanco de líneas suaves, decorado con cojines en tonos neutros.

Este rincón se ha convertido en la zona de lectura favorita de la modelo y en el lugar ideal para las sesiones de cine en familia.

A escasos metros, y manteniendo esa ansiada conexión visual, se despliega una cocina de revista. El diseño juega al contraste, combinando la calidez de los muebles de madera y el blanco inmaculado con la modernidad de una gran isla central y electrodomésticos de acero inoxidable.

Judit Mascó junto a algunas de sus hijas en el 'photocall' de los premios Gaudí / HEARST

Judit Mascó junto a algunas de sus hijas en el 'photocall' de los premios Gaudí / HEARST

Un comedor elegante y un oasis en el exterior

La transición hacia la zona del comedor mantiene la misma sofisticación relajada.

El espacio queda perfectamente definido por una imponente mesa ovalada de mármol, escoltada por sillas tapizadas en tonos cálidos que aportan textura al ambiente. Una estantería empotrada, repleta de libros y recuerdos personales de la familia, aporta el toque definitivo de calidez al conjunto.

Sin embargo, si hay un elemento que eleva la categoría de esta propiedad es, sin duda, su exterior. El jardín de la casa trasciende la idea de una simple terraza para convertirse en un auténtico oasis de desconexión.

Se trata de una extensa zona verde, frondosa y rodeada de árboles, que funciona como un muro natural contra el estrés de la ciudad.

En este refugio al aire libre, Judit Mascó encuentra el escenario perfecto para practicar su rutina de yoga.