Una jornada de lluvia en la playa de Barcelona en una imagen de archivo

Una jornada de lluvia en la playa de Barcelona en una imagen de archivo EFE/Marta Pérez

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Llega un gran cambio de tiempo a Barcelona: una corriente en chorro dejará un bajón térmico súbito y fuertes tormentas

Un ramal ascendente del Jet Stream subtropical dejará acumulados de hasta 50 litros por metro cuadrado en la capital catalana y un bajón drástico de las temperaturas de unos 6 grados en menos de 24 horas

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Con uno de los veranos más calurosos y secos de la historia de Barcelona, llega, al fin, un más que deseado cambio de patrón atmosférico que dejará lluvias y un descenso térmico abrupto.

Según el monitor de sequía global SPEI, la capital catalana vive, a día de hoy, una situación de sequía severa si tomamos los datos de los últimos seis meses.

Tras una primavera muy seca y calurosa, los chubascos débiles, aislados e irregulares de este verano no han sido ni mucho menos suficientes para revertir la ausencia de lluvias.

Una falta de agua que se traduce en incendios, como el vivido la semana pasada en Collserola, un suelo muy seco y unos embalses que ya han bajado al 80% de su capacidad, pese a rozar el 100% durante el deshielo.

Asimismo, una situación que, vistas las previsiones a medio y largo plazo, empezará a revertirse a partir de esta misma semana y se mantendrá, como mínimo, durante unas semanas.

Desplome térmico por la corriente en chorro

Imaginémonos la corriente en chorro como un río que abraza la Tierra y transporta viento a gran velocidad en capas altas de la atmósfera.

Pues bien, uno de los meandros de ese río se posicionará encima de nosotros, transportando aire muy húmedo y trayéndonos un cambio de dinámica meteorológica.

En la capa de la atmósfera situada a 850 hPa, unos 1.500 metros de altitud, los mapas prevén un descenso térmico de entre 10 y 12 grados en apenas 24 horas.

A nivel de superficie, esto se traducirá en un ambiente bastante más fresco, con unos termómetros que venían marcando 35 grados estos últimos días, y que quedarán en unos 28 o 29 grados, por debajo de la media en todo el ámbito metropolitano.

Las temperaturas nocturnas también registrarán una bajada notable. Quedarán atrás, por fin, las noches tórridas por encima de 25 grados, dejando un ambiente mucho más respirable en todos los barrios.

Mapa de la temperatura prevista para la semana que viene

Mapa de la temperatura prevista para la semana que viene Copernicus

Para hacernos a una idea de la magnitud de esta bajada del mercurio, las mínimas de estas noches serán las máximas de los próximos días.

Tormentas fuertes y mucha inestabilidad

El choque térmico entre la masa polar en altura y la elevada temperatura del Mediterráneo retroalimentará el rápido desarrollo de estructuras nubosas de gran crecimiento vertical sobre Barcelona.

Los modelos numéricos más recientes apuntan a la formación de chubascos intensos acompañados de abundante aparato eléctrico y posible granizo.

Todo esto empezará a partir de este jueves, 20 de agosto, cuando la nubosidad irá a más durante la jornada y ya se podrían empezar a dar algunos chubascos de carácter irregular.

Mapa de acumulación de precipitaciones

Mapa de acumulación de precipitaciones Meteociel-Arpege

No será hasta las últimas horas del jueves y la madrugada del viernes, 21 de agosto, cuando se den los mayores acumulados, que podrían llegar a sumar hasta 50 litros en lo que queda de mes.

Previsión para los próximos días

Para los siguientes días continuará la inestabilidad y la posibilidad de que se repitan tormentas de tarde, propias de los meses de verano.

Mapa de acumulación de precipitaciones para el mes de septiembre

Mapa de acumulación de precipitaciones para el mes de septiembre Copernicus

Las temperaturas se mantendrán a raya, en sintonía con la media climática para esta época del año, o incluso ligeramente por debajo.

En definitiva, parece que agosto acabará mucho más movido y fresco que su primera quincena; a la espera de lo que podría ser un septiembre extremadamente húmedo.