Imagen de archivo de las obras en La Sagrera
El barrio de Barcelona en pleno crecimiento que acaba de estrenar dos grandes piscinas: nueva zona ‘de moda’ con más de 11.000 viviendas
La futura estación ferroviaria será uno de los grandes puntos de conexión de esta nueva centralidad, pero el proyecto va mucho más allá de las infraestructuras de transporte
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La Sagrera empieza a cambiar de cara. El barrio de Sant Andreu acaba de sumar un nuevo equipamiento deportivo con la apertura al público de las piscinas exteriores del CEM La Sagrera, en la calle Bonaventura Gispert. El complejo incorpora dos vasos de grandes dimensiones y se suma a las nuevas instalaciones que están transformando esta zona de Barcelona.
La nueva área acuática cuenta con una piscina principal de 25 por 16,5 metros y otra complementaria de 16,5 por 6 metros. Durante este primer fin de semana abrirá de 10.00 a 15.00 horas, mientras que a partir del lunes el horario será de 10:00 a 20:00 horas todos los días.
Un nuevo equipamiento para un barrio que crece
Las piscinas son solo una parte de un complejo deportivo mucho más amplio. El CEM La Sagrera dispone también de un solárium de más de 1.000 metros cuadrados, dos pistas de pádel, tres salas para actividades dirigidas y espacios específicos para musculación y ciclismo indoor.
CEM La Sagrera
El edificio ha sido diseñado además con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad. Cuenta con placas fotovoltaicas, sistemas para aprovechar el calor residual y recuperación energética mediante aerotermia, además de soluciones destinadas a reducir el consumo de agua.
Más verde y con piscinas durante todo el año
El proyecto también incorpora vegetación en las fachadas y una zona ajardinada de casi 500 metros cuadrados, con especies autóctonas que buscan reforzar la presencia de zonas verdes en el entorno.
La instalación, que ha supuesto una inversión de aproximadamente 14 millones de euros, todavía tiene recorrido. En una segunda fase está prevista la colocación de una cubierta retráctil sobre las piscinas y su climatización, lo que permitirá utilizarlas durante todo el año y no únicamente en los meses de calor.
Más de 11.000 viviendas en el nuevo barrio
La apertura del CEM llega mientras La Sagrera avanza hacia una transformación mucho mayor. El proyecto urbanístico impulsado en la zona contempla la creación de un nuevo núcleo residencial y de servicios alrededor de la futura estación, con capacidad para acoger a 25.000 nuevos vecinos.
Render de la futura estación de La Sagrera
En total, el planeamiento prevé 11.347 nuevas viviendas distribuidas por diferentes sectores de La Sagrera y sus alrededores. Casi la mitad, el 48,8%, estarán destinadas a vivienda protegida dentro de las políticas municipales de acceso a la vivienda.
Un nuevo eje entre Sant Andreu y Sant Martí
El desarrollo de La Sagrera pretende además coser la histórica separación entre Sant Andreu y Sant Martí. La futura estación ferroviaria será uno de los grandes puntos de conexión de esta nueva centralidad, pero el proyecto va mucho más allá de las infraestructuras de transporte.
El planeamiento contempla también un gran parque lineal sobre las vías y una veintena de nuevos equipamientos públicos, entre ellos escuelas, centros de atención primaria, comisarías y espacios deportivos. La intención es que el crecimiento residencial vaya acompañado de servicios para los nuevos habitantes.
Vivienda, oficinas y más de 10.000 empleos
La transformación tampoco se limita al uso residencial. La Sagrera aspira a convertirse en un nuevo polo económico de Barcelona, con una previsión de más de 10.000 puestos de trabajo vinculados al desarrollo de la zona.
El planeamiento reserva más de 480.000 metros cuadrados para usos no residenciales, con 250.000 metros cuadrados destinados a oficinas, 105.000 a comercios y locales de proximidad y otros 78.000 a uso hotelero. Así, el barrio que ahora estrena sus piscinas está llamado a convertirse en una de las grandes zonas de expansión de Barcelona durante los próximos años.