El Museo del Café de Barcelona
Abren un Museo del Café de 500 m2 en Barcelona: de la cafetera de 'Friends' a piezas únicas en el mundo
El nuevo recinto de la Via Laietana exhibe la colección privada de la familia Panasiti, con más de 2.000 reliquias históricas
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La ciudad de Barcelona acaba de sumar un nuevo atractivo cultural que promete quitar el sueño a sus visitantes.
Situado en el número 36 de la Via Laietana, el primer Museo del Café ha abierto sus puertas recientemente en un espacio de casi 500 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.
Este recinto alberga una asombrosa exposición de más de 2.000 piezas impregnadas del inconfundible aroma a grano tostado, postulándose como uno de los centros más grandes del mundo dedicados exclusivamente a la evolución histórica de esta prolífica industria.
Las máquinas en el Museo del Café de Barcelona
El legado de una vida
Detrás de este monumental catálogo se encuentra Giuseppe Panasiti, fundador de la antigua cadena Café di Roma, quien durante décadas ha atesorado meticulosamente cada uno de estos objetos.
Lo que comenzó como un pasatiempo personal terminó por convertirse en una pasión desmedida, gestionada en la actualidad por su hijo Fabio.
La extensa muestra incluye más de un millar de molinillos, un centenar de máquinas antiguas y una biblioteca completa con 1.200 libros en multitud de idiomas.
El objetivo de la familia Panasiti es transformar la relación del público con la bebida para lograr que la gente no tome café simplemente para despertar, sino que despierte con la ilusión de saborear un buen café.
El interior del Museo del Café de Barcelona
Reliquias y cultura pop
El valor de la colección reside en la extrema singularidad de sus integrantes.
Entre sus pasillos destaca la mítica cafetera Gaggia dorada que ambientó la famosa serie 'Friends' durante una década.
Junto a ella se impone el considerado como el molinillo más grande del mundo, un coloso de casi 400 kilos forjado en 1862 que lució en los escaparates de los almacenes Harrods de Londres hasta el año 1914.
Los visitantes también descubren diseños inspirados en la aerodinámica de los aviones, en el trencadís de Gaudí o en las inconfundibles curvas de la actriz Gina Lollobrigida.
Una de las máquinas del Museo del Café de Barcelona
Además, se exponen auténticas joyas para coleccionistas, como una Victoria Arduino a vapor de 1910 de la que solo existen cinco ejemplares en el globo, o la codiciada Marzocco Comet de 1961.
El arte de la extracción tradicional
Para culminar el recorrido, el museo ofrece a sus visitantes una experiencia inmersiva.
Lejos de limitarse a la mera observación de las vitrinas, los más entusiastas pueden colocarse un delantal clásico y aprender de primera mano a preparar su propio espresso.
Utilizando una auténtica máquina original de los años cincuenta, los asistentes se sumergen en las técnicas del pasado para comprender el verdadero valor de la taza perfecta.