“Me encantan los desafíos”, afirma el canadiense Michel Laprise con un perfecto español a Metrópoli. La misma semana del gran estreno de Kurios, el director artístico del espectáculo del Cirque du Soleil nos abre las puertas de la que será su ‘casa’ en Barcelona durante los próximos meses: la Gran Carpa de L’Hospitalet de Llobregat, donde ocurre la magia.
Hasta el 18 de octubre, la compañía representará en la capital catalana Kurios, un espectáculo en el que, como explica Laprise, las maravillas abundan para aquellos que confían en su imaginación. “Todo es posible”, apunta en conversación con este medio. Este es el principal mensaje que el autor quiere transmitir con Kurios, algo que consigue gracias, en buena parte, al nivelazo de su elenco. “Tenemos a los mejores acróbatas del mundo”, añade.
Michel Laprise, autor y director artístico de ‘Kurios’
Su pasión por el mundo de los espectáculos, su dedicación y su creatividad lo han llevado a colaborar con Madonna, para quien asumió la dirección artística de su actuación en el intermedio de la Super Bowl XLVI. Posteriormente dirigió su gira MDNA ese mismo año, por la que la cantante recibió el premio Billboard a Mejor Artista de Gira.
Pregunta: Kurios se estrenó en 2014 y, doce años después, sigue girando por el mundo y más de cinco millones de personas lo han visto. ¿Qué explica que un espectáculo sobreviva con tanta fuerza al paso del tiempo?
Respuesta: Llevamos doce años representando el show, pero lo siento como si fuera uno porque tiene un espíritu muy fresco. Cuando lo diseñé, era muy importante para mí asegurarme de que los artistas brillasen, ya que el espectáculo está en sus manos. Por eso trabajé mucho con ellos en el impacto que debían provocar en el público.
Cuando escribí Kurios sabía que tenía que hacer un show que durase muchos años y diese la vuelta al mundo, por lo que no podía crear algo que pasara de moda. Tenía que pensar en algo profundo, diferente, universal, y estoy muy contento con el resultado.
El espectáculo parte de una idea muy concreta: un científico que cree que existe un mundo invisible más allá de lo que podemos percibir. ¿Qué quería contar realmente con esa historia?
El mensaje que quiero transmitir al público es que todo es posible y que, cuando los seres humanos trabajamos juntos, podemos conseguirlo todo. No tenemos limitaciones; es algo en lo que creo profundamente. Un espectáculo de circo tiene que dar esperanza, y eso es lo que necesitamos ahora mismo.
Soy un fanático del show. Los primeros años, cuando Kurios estaba en Norteamérica, viajé para verlo en cada ciudad porque me provocaba una sensación mágica. Me siento muy orgulloso de todos los espectáculos que he hecho, pero este es especial, es como una fiesta.
En un mundo cada vez más dominado por la inteligencia artificial, ¿cree que hemos perdido la capacidad de imaginar?
Sí y no. No tengo miedo de la inteligencia artificial porque lo que hacemos aquí está vivo. Tengo más miedo del cine y de la televisión. Un show live, sin embargo, es la expresión de la vida. Especialmente en esta carpa, el escenario está situado más bajo que los demás, y los ojos de los artistas y del público están frente a frente. Este es un detalle muy importante que provoca una mayor conexión. La gente se siente parte del show.
Modistas del Cirque du Soleil en la zona del vestuario
Hemos trabajado mucho en los detalles del mundo de Kurios para que fuera creíble. El estilo estético es el steampunk, un subgénero de la ciencia ficción y un movimiento cultural que mezcla la estética victoriana del siglo XIX con tecnologías futuristas impulsadas por el vapor.
Kurios tiene una gran complejidad técnica, pero el espectador apenas la percibe. ¿Cuánto de la dirección consiste precisamente en lograr que algo técnicamente difícil parezca sencillo?
Tenemos artistas de un nivel tan alto que parece fácil, pero no lo es. Muchas veces fallan, pero lo vuelven a intentar y, cuando lo consiguen, el público se emociona muchísimo. Es importante que lo que hacen los acróbatas sea más que impresionante; queremos tocar el corazón. Es una generosidad total por parte de los artistas hacia el público.
Vestuario del elenco del espectáculo ‘Kurios’
¿Cuál es el mayor reto de un espectáculo como Kurios?
Me encantan los retos. Al principio de un show, siempre pongo sobre la mesa dos o tres cosas técnicamente imposibles, y entonces la gente tiene que trabajar conjuntamente para hacerlas posibles. Esto crea una comunidad en torno a la cooperación para lograrlo. El mensaje de Kurios es que todo es posible y que si trabajamos juntos con el corazón, el ser humano no tiene límites.
Lleva desde el año 2000 en la compañía. ¿Qué tiene el Cirque du Soleil que lo hace tan especial?
Somos un equipo. Todo el mundo necesita a todo el mundo. Cuando hay un accidente, estamos todos allí, como una gran familia. Por eso la gente viene al Cirque du Soleil, porque siente que forma parte de ello. No hay tensión y confían unos en otros. Nos cuidamos entre nosotros. Es bueno para el alma estar aquí.
Vestuario del elenco del espectáculo ‘Kurios’
También es cazatalentos. ¿Qué busca en un artista del Cirque du Soleil, más allá de su capacidad técnica?
Para mí, el mejor sitio del mundo es el Cirque du Soleil; es un paraíso. Aquí encuentras a los mejores acróbatas, con un nivel muy alto de compromiso. Sin embargo, ninguno de ellos tiene un ego grande. No hay divas; no sobrevivirían. Porque ese no es el juego, ¿sabes? Durante el show todos van muy maquillados, por lo que la gente no les reconoce en la calle. Buscamos artistas que den su corazón y generosidad, que sean humildes.
¿Qué tipo de público viene a ver Kurios? ¿Hay diferencias entre los espectadores de los distintos países en los que se representa?
Tenemos mucha variedad: niños pequeños, gente mayor… Diseñamos el espectáculo pensando en todo el público. Me gusta que la diversidad que vemos en el show se transmita al público: todo el mundo es bienvenido. Además, el escenario es circular, por lo que, si están en él, no pueden ignorar al público y, desde el asiento, tampoco se pierde nada. Eres muy vulnerable y poderoso a la vez.
Una de las cosas de las que me siento muy orgulloso de Kurios es que, cuando empezamos a representar el espectáculo hace doce años, la gente se quedaba después del show; no quería irse. Esto nunca había pasado. Y ocurre porque el espectador se siente cómodo, bienvenido, aceptado, seguro. La vida es dura, así que, si podemos crear un mundo donde la gente se sienta a salvo, es una buena cosa que hacer.
Pelucas de los personajes del espectáculo ‘Kurios’
Ha colaborado con Madonna en el espectáculo de la Super Bowl y también en su gira. ¿Cómo fue trabajar con ella? ¿Fue su equipo quien contactó con usted?
Tuvieron problemas con el escenario porque ella quería una entrada grande, así que me contactaron. Yo primero pregunté qué era lo que quería hacer, porque si se trataba de promoción no me interesaba, pero si quería hacer un espectáculo artístico y de entretenimiento, sí. Conocí a su mánager y le expuse mis ideas. La llamó y le dijo que debía escucharme.
Empecé a escribir mis ideas en un papel. Madonna me invitó a su estudio para enseñarme su nuevo álbum y, cuando empezó a sonar, ella se puso a temblar. Pensé: “Wow, después de 30 años, todavía se pone nerviosa cuando enseña una canción a alguien como yo. Quiero trabajar con ella”. Es muy lista y trabajadora. Después de una semana de ensayos, se rompió un dedo y le pregunté si quería reducir el ritmo. Me dijo: “No, tenemos un show que dar”. La invitamos a Kurios y le encantó.
