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El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso definitivo para resolver los conflictos de movilidad en la ciudad.

Durante este pasado fin de semana, el gobierno municipal aprobó el proyecto ejecutivo que permitirá bajar a la calzada el carril bici de la calle Marina, específicamente en el tramo clave comprendido entre las vías Ausiàs Marc y Diputació.

Esta esperada intervención tiene un objetivo primordial: liberar el espacio para el uso exclusivo de los viandantes, eliminando así el último segmento de esta infraestructura ciclista que todavía discurría sobre la acera y dificultaba el tránsito peatonal.

El fin de los conflictos entre bicicletas y viandantes

Durante los últimos años, la convivencia entre los peatones y los usuarios de bicicletas o patinetes en esta concurrida arteria ha generado fricciones.

Con la aprobación de esta reforma, el consistorio busca mejorar sustancialmente la seguridad y la funcionalidad de los desplazamientos sobre dos ruedas, al mismo tiempo que otorga a los ciudadanos un entorno mucho más amable y libre de obstáculos.

Carril bici en Barcelona EUROPA PRESS

La nueva infraestructura consistirá en un carril bici bidireccional que abarcará una longitud total de 460 metros por sentido. Al reubicar este trazado directamente sobre el asfalto, se logrará dar una continuidad mucho más lógica y fluida a todo el eje ciclista de la zona, integrándolo con el resto de la red urbana.

Una reestructuración del tráfico

La integración de este nuevo carril bidireccional en la calzada obligará a reorganizar de forma íntegra la circulación de los vehículos motorizados a lo largo de la zona afectada.

La configuración variará de manera fluida dependiendo de la manzana. En la sección situada entre las calles Diputació y la Gran Vía de les Corts Catalanes, el espacio se distribuirá habilitando un carril bus y de acceso para vecinos en sentido mar, el cual quedará flanqueado por la nueva vía ciclista y un cordón de servicios. Por su parte, los vehículos que circulen en sentido montaña dispondrán de cuatro carriles completos, acompañados de otro cordón de servicios en el lateral.

A medida que se avanza en el recorrido, en el tramo comprendido entre la Gran Vía y la calle Casp, la circulación en sentido mar se limitará a un único carril convencional que discurrirá junto a la infraestructura para bicicletas. En el lado opuesto, se mantendrán los cuatro carriles en sentido montaña y los espacios de servicios en ambos laterales.

Carril bici en Barcelona AJ BCN

Finalmente, en el bloque que conecta Casp con Ausiàs Marc, la calzada se estructurará con un carril destinado al transporte público y uno para vehículos ordinarios en dirección mar, mientras que la circulación general en sentido montaña se reducirá para dejar únicamente tres carriles operativos.

Inversión, mejoras adicionales y plazos de ejecución

Para llevar a cabo esta profunda transformación, el gobierno municipal pondrá en marcha la contratación del proyecto a lo largo de este mismo otoño. La intervención cuenta con una inversión prevista y exacta de 893.619,46 euros.

Según el calendario técnico del consistorio, el inicio de las obras sobre el terreno se producirá durante el primer semestre del año 2027. A partir de ese momento, los trabajos de remodelación se prolongarán de manera continuada durante cinco meses.

Más allá del simple traslado de las bicicletas, el Ayuntamiento aprovechará este periodo de actuaciones para ejecutar una mejora integral de la calle.

El proyecto final contempla la pavimentación completa de toda la calzada para renovar el asfalto, la modernización de la red de semáforos y de la señalización, así como la instalación de 16 nuevos anclajes para el aparcamiento de bicicletas, los cuales quedarán distribuidos estratégicamente a lo largo de todo el nuevo tramo pacificado.

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