Los argentinos aman Barcelona. No es un tópico, es una verdad aplastante. Cualquiera que haya conocido a uno sabrá que entre sus puntos favoritos de Europa está la ciudad condal y que el sueño de muchos que aún no han pasado por acá, es visitarla en algún momento de su vida. “Mirá que Barcelona es relinda”, me dijo una vez un amigo de Capital Federal (Buenos Aires). Lo que sí que es un tópico es la frase “¡qué bueno que viniste!”, que no utiliza apenas nadie. Ahí queda ese apunte.

Los argentinos son intensos, apasionados y, aunque parece que hablamos el mismo idioma, en ocasiones sentimos que somos de dos mundos diferentes. De hecho, hay expresiones del rioplatense tan únicas que sus hablantes no abandonan jamás. Igual que nos sucede a nosotros con las nuestras. Por eso, para evitar este lost in translation, te facilitamos una guía practica para entender a cualquier argentino en Barcelona.

Coger

Nunca, NUNCA, oirás a un argentino utilizar este verbo a no ser que lo use en un contexto –ejem– sexual. Los argentinos (ni uruguayos, entre otros) no dicen “coger un aguacate”, dicen “agarrar una palta”. Agarrar. Todo lo que para nosotros es coger para ellos es “agarrar”. Ten en cuenta este gran detalle porque dependiendo de la situación puede crear una confusión embarazosa.

Boliche

No se trata de una bola ni de una bolera. Que no te engañen. Los boliches son discotecas o pubs para los argentinos. En vez de decir “salir de fiesta a una discoteca” utilizarán esta expresión: “Salir de joda a un boliche”. Apunta, apunta, será útil.

Chamuyar

Este es un verbo que solo podía ser de ellos (y de los uruguayos). El chamuyo es el “bla bla bla”, el “engatusar”, “conquistar”, “camelar” a alguien en el buen sentido. Un argentino se puede pasar dos horas convenciéndote de algo que cree firmemente. Como, por ejemplo, que Spinetta, El Flaco, es el mejor cantante de rock del mundo. Típico argentino.

Re zarpado

Se trata de una expresión informal ampliamente conocida entre jóvenes. Cuando algo está “muy guay”, “muy chulo” o “increíble” dicen “re zarpado”. Aunque también la pueden utilizar para referirse a alguien que es “grosero” o, como dicen ellos, “desubicado”.

Un mate y bombilla del equipo de fútbol Boca Juniors / SANTIAGO DACAL



Boludo / Boluda

Esta seguro que la conocías. “Boludo” es una muletilla bastante recurrente entre los argentinos. Sería, salvando las distancias, un equivalente a “tío”. Ejemplo: “¿Qué hacés, boludo?” se traduciría “¿Qué haces, tío?”. Como decimos, es una palabra muy recurrente y, en ocasiones, se utiliza en un contexto íntimo y cariñoso. En ese caso, no te lo tomes como un insulto.

Posta

No, no nos hemos olvidado la “a”. Posta no tiene nada que ver con adrede. Su traducción más fidedigna sería “en serio”. Sí, sí, en serio.

¿Qué onda, che?

Para decir “¿cómo estás?” puede que utilicen esta expresión tan extendida. Es una forma cercana y positiva de saludarse. Y que nunca falte el “che” al final de la frase. Otra gran muletilla argentina, che.

¡Sos una genia!

La intensidad elevada al máximo exponente. Los argentinos utilizan esta expresión tanto para hombres (genios) como para mujeres (genias). No hace falta que se trate de una gran hazaña... si, por ejemplo, les devuelves un pequeño favor te contestarán con esta frase tan mágica: “¡Sos una genia!”

¡Es al pedo! / Colgarla

Hacer algo “al pedo”, que no tiene nada que ver ni con gases ni con borrachera, significa realizar alguna actividad “en vano”, de forma “inútil”. También se utiliza en otro sentido. Si se cambia el verbo “ser” por el “estar” la expresión pasa a significar “hacer el vago” o, simplemente, “no hacer nada”. Del mismo modo, “colgarla” significa “entretenerse”, “distraerse” o “perder el tiempo”.

Tirar un dedo

Pasamos del pedo al dedo. En este caso, “tirar un dedo” es una forma coloquial de decir “hacer autostop”. En este sentido, si alguien para y te recoge, los argentinos dicen que “te levantan”.

Un asado argentino, que constituye uno de sus actos sociales favoritos / EFE



Remera / Musculosa

Sin más dilaciones, una “remera” es una “camiseta” para nosotros y una “musculosa” –término que, a título personal, me produce risa, “me cago de la risa”– es una camiseta de tirantes.

¡Dale, de una!

Es una contestación típica entre los argentinos. Significa “¡venga, vale, hagámoslo!”. Otra forma de decirlo sería con un “me prendo” al plan, o sea, “me sumo” para nosotros en España.

Está todo medio mal acá

Para los argentinos, la situación en su país siempre “está medio mal”. No importa que sean kirchneristas (partidarios de Cristina Kirchner de orientación teóricamente peronista) o macristas (partidarios de Mauricio Macri, presidente actual) que siempre hay algo que va mal. Ya sea la corrupción política, la inflación constante, los recortes en los salarios y las pensiones, las desapariciones de personas como el sonado caso de Santiago Maldonado o la violencia de género que acecha el país. Puede sonar una expresión derrotista, pero si algo no les falta a los argentinos son agallas, valentía y conciencia social. Los movimientos en la calle y las movilizaciones son asiduas en el país.

Chorro / Garca / Cheto / Chabón

Tres expresiones muy diferentes entre sí, pero de conocimiento obligado. “Chorro” no es de agua, es, básicamente un ladrón o asaltante. Un “garca” es una persona estafadora que normalmente pertenece a la alta sociedad. “Cheto”, en este sentido, es un rico o persona que presume de su poder adquisitivo: el equivalente a “pijo” en España. Por otro lado, “chabón”, que es un modismo porteño –relativo de Buenos Aires– significa “tío”. Es decir, “hombre”.

¡Qué garrón!

“Qué lástima” o “qué putada” vendría a ser “qué garrón”. Sobre todo cuando a uno no le queda más remedio que soportar una situación.

Después de estas pocas aclaraciones, ya sabés, agarrá el mate y andá a calle a chamuyar, boludo. ¡Dale!

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