El barcelonés Arnau luchará por ser el ganador de la novena edición de Masterchef. En el programa del pasado martes, 22 de junio, tuvo que encararse a su gran rival, Toni, en un duelo definitivo para decidir la expulsión de la noche.

Tras cocinar en tan solo 30 minutos un curry de langostinos, el jurado decidió que Toni debía colgar el delantal porque su plato "no sabía nada a la especie". El cocinero barcelonés, en cambio, acertó en la elaboración y se ganó la oportunidad de seguir peleando por la victoria del concurso. En su despedida, el expulsado le dedicó unas palabras a Arnau: "En este caso, ha sido mejor. Tengo que felicitar a mi compañero y asumir el fallo".

Duelo entre Arnau y Toni en el décimo programa de esta edición de Masterchef / RTVE



"FALTA DE POTENCIA"

El plato del concursante barcelonés tampoco fascinó al jurado, pues Samantha Vallejo-Nájera, tras probarlo, señaló que les faltaba "potencia" a los dos. Ambos se quedaron "cortos de picante", pero el error de Toni al echarle vino en la elaboración salvó a Arnau de la expulsión.

Tras conocer que Toni era el eliminado, su compañero le dio un abrazo y comentó: "Si alguno de los dos tenía que caer, tenía que ser así, uno contra el otro". El expulsado, aunque desolado, añadió: "Prefiero que sea así a que no sea de otra manera".

BATALLA POR LA VICTORIA

Toni quedó desolado cuando Pepe Rodríguez confesó que a los tres jueces les daba "pena" que tuviera que irse. "Tengo el corazón roto, lo prometo", comentó el aspirante. 

No obstante, el mallorquín afirmó que continuaría trabajando en la cocina y apuntó a Arnau como futuro vencedor de la final del talent show: "Ya que me ha chafado el pie, que se lo lleve él, que se lo ha ganado". 

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