Una marca de ropa y una cadena de supermercados han mostrado interés por quedarse con el local que ocupaba el Club Capitol hasta que cerrase definitivamente el pasado 15 de junio. Dos grandes empresas se han acercado para hacerse con el arrendamiento del antiguo coliseo cultural, situado en el número 138 de Las Ramblas, al lado de la Fuente de Canaletas, según informa este miércoles Crónica Global.

Fuentes del sector inmobiliario recuerdan que el teatro anunció su cierre en diciembre de 2019 tras encajar una subida del precio del alquiler. "El Capitol está en el mercado y entre los primeros interesados figuran un supermercado y una cadena de ropa", han indicado voces conocedoras. El proceso de comercialización del establecimiento lo lleva el intermediario Cushman & Wakefield.

GRUPO BALAÑÁ GUARDA SILENCIO

Grupo Balañá, que operó el teatro durante 90 años en su última fase, se ha remitido a la propiedad del establecimiento al ser preguntado por ello por el citado medio catalán. Por su parte, otras fuentes del mercado han destacado que "no hay acuerdo firmado" por este local, que ha aterrizado en el mercado del retail barcelonés en plena crisis del sector derivada de la crisis del Covid-19. De hecho, y según voces del sector, grandes cadenas con presencia en los bajos de algunas de las calles más cotizadas de Barcelona se plantean el cierre de establecimientos o la reducción de su cartera en la Ciudad Condal si la campaña navideña no funciona como antaño.

Hace unos años, algunas marcas como Lidl se interesaron por entrar en un paseo que manda Carrefour en el campo de las grandes superficies. La portavocía de prensa de Lidl ha admitido que "en nuestro objetivo de estar cada día más cerca del consumidor, estamos en constante búsqueda de los mejores emplazamientos para ubicar nuevas tiendas, especialmente en los grandes núcleos urbanos, como es el caso de Barcelona". Aunque, eso sí, al mismo tiempo aclara que no han formalizado "ninguna oferta por la localización que se comenta", aseguran desde la cadena de distribución.

LOS VECINOS MUESTRAN SU PREOCUPACIÓN

Preguntado por el tema, Fermín Villar, presidente de Amics de La Rambla, ha avisado que si finalmente un súper se quedara con el alquiler del antiguo Club Capitol, la operación sería la consecuencia de la "decadencia de Barcelona". El empresario y activista ha recordado que el Plan de Usos del Paseo "permite abrir supermercados siempre que se compren otras licencias existentes". Esto significa que si un gran operador quisiera instalarse en el antiguo teatro, debería comprar alguna de las autorizaciones que avalan la apertura con este uso en la calle más conocida de Barcelona.

En este sentido, Villar ha señalado que la entidad que él preside "siempre ha pugnado para separar los epígrafes de supermercado y tienda de alimentación" de los permisos municipales, ya que así se evitaría que algunos hípers de Las Ramblas vendan comida para llevar. "Está probado que la presencia de supermercados reduce el gasto en bares y restaurantes", ha alertado el vecino. Si la operación cuaja, Villar la compara con la sustitución de la Mazda Space del Born, un antiguo espacio cultural abierto en 2014 que albergó eventos del festival de música electrónica Sónar. El local es ahora un supermercado de la marca Aldi.

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