En los días de más calor o frío, como ahora, si un barcelonés o turista pasaba por el Portal de l'Àngel, podía levantar la vista y mirar la temperatura que marcaba el gigantesco termómetro de la óptica Cottet, un símbolo de Barcelona desde hace 65 años. Sin embargo, desde hace unos meses, la instalación ha desaparecido de los ojos de los ciudadanos. ¿Qué ha pasado con él?

Una gran lona publicitaria de la marca Lacoste cubre el edificio del Portal de l'Àngel, 40, donde hasta ahora se podía ver el popular termómetro. En agosto de 2019, Cottet cerró el establecimiento en la emblemática calle peatonal y se trasladó a la rambla de Catalunya, 8, explica Javier Cottet, presidente de Cottet Óptica y Audiología. El termómetro se quedó en el Portal de l'Àngel y la finca fue traspasada a un fondo de inversión con sede en Valencia.

OBRAS INTEGRALES EN EL EDIFICIO DEL PORTAL DE L'ÀNGEL

Estos días, el edificio está de reformas. En los bajos abrirán una tienda de perfumería y cosmética de la cadena Primor, en uno de los negocios, y la zapatería Casas, en otro. El inmueble tendrá usos comerciales y de oficinas. Fuentes municipales explican a Metrópoli que el termómetro de los Cottet no desaparecerá con las obras -aunque todavía tardará unos meses en estar visible de nuevo- porque forma parte del catálogo de establecimientos emblemáticos de la ciudad y se debe conservar.   

El famoso termómetro Cottet / HUGO FERNÁNDEZ

En términos parecidos se expresa Cottet. "El termómetro está protegido. El compromiso de la propiedad con nosotros y el Ayuntamiento es que no se perdería". Fuentes municipales dicen que el promotor de la obra restaurará el termómetro, y la previsión es que el propio consistorio se encargue del mantenimiento posterior. Los trabajos que se hacen incluyen la rehabilitación integral del edificio y la restauración de la fachada. 

La historia del termómetro de ópticas Cottet se remonta al invierno de 1956. La familia Cottet abrió su primera tienda en Barcelona en 1902 en el Portal de l'Àngel, aunque el origen de la empresa es francés: en 1840 se fundó la fábrica Cottet Frères, donde se diseñaban, producían y vendían gafas al por mayor. En 1888, con motivo de la Exposición Universal de Barcelona, un nieto de la primera generación de los Cottet, Constantino, llegó a la capital catalana para dar a conocer su marca de gafas. El primer establecimiento de los Cottet en Barcelona levantó la persiana 14 años después.

Así lucía la fachada antes de la instalación del termómetro gigante / CAN COTTET

DESDE EL 25 DE FEBRERO DE 1956

La idea de construir el termómetro nació a mediados de los años 40. “Fue un regalo de la empresa para agradecer la buena acogida de la ciudad", explicó Álex Cottet a este medio el pasado febrero con motivo de los 65 años. Termómetros similares ya existían en otras ciudades, como Copenhague, y los Cottet quisieron poner uno en Barcelona que a la vez sirviera de reclamo publicitario. La construcción se inició en 1955, de la mano del ingeniero J. Nebot, y se inauguró el 25 de febrero de 1956 en plena ola de frío en la ciudad, con temperaturas extremas.

El termómetro del Portal de l'Àngel mide 22 metros, la misma altura que tiene el edificio, pesa unos 2.000 kilos, puede marcar la temperatura desde los -5ºC hasta los 40ºC y fue construido con tubos de neón. En la década de los 90, el neón dio paso al led, lo que permitió reducir de forma considerable la factura eléctrica. Durante años, el termómetro barcelonés fue el más grande del mundo. "Ahora, sigue siendo el mayor de España, pero en Frankfurt hay otro de dimensiones similares y uno más grande en Las Vegas", dijo Álex Cottet.

La lona publicitaria de Lacoste en el Portal de l'Àngel / METRÓPOLI - JORDI SUBIRANA

SIGUE ANCLADO EN LA FACHADA

¿Y dónde está ahora el termómetro? Pues, sigue anclado en la fachada, debajo de la lona publicitaria, subrayan fuentes municipales, a la espera de marcar de nuevo la temperatura de Barcelona. Para ello, deberá esperar al menos unos meses más.

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