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Barcelona sigue siendo el objeto de deseo del mercado internacional, pero hay un rincón de la ciudad donde esta tendencia ha tocado techo. La Barceloneta, el antiguo barrio de pescadores, se ha convertido en el epicentro de la inversión foránea: casi la mitad de las viviendas vendidas durante el último año (49,6%) fueron adquiridas por ciudadanos de otras nacionalidades.

Esta cifra sitúa al barrio marinero como el punto con mayor incidencia de compradores extranjeros de toda la capital catalana. Asimismo, es un fenómeno que se extiende por el litoral y el centro histórico, donde la presión sobre el parque de vivienda no deja de crecer.

El imán de Ciutat Vella

El distrito de Ciutat Vella es, sin duda, el motor de este interés internacional. En su conjunto, los extranjeros protagonizaron el 42% de las compraventas en 2025.

Tras la Barceloneta, otros barrios del distrito muestran cifras similares que evidencian el cambio de manos en la propiedad: en Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera el porcentaje llega al 43,9%, mientras que en el Raval se mantiene en niveles muy elevados.

El atractivo no se limita al casco antiguo. Los datos muestran un desplazamiento hacia las zonas más modernas y próximas al mar. Barrios como Diagonal Mar, el Poblenou y la Vila Olímpica también han registrado un volumen de operaciones extranjeras que supera con creces el tercio del total de las transacciones.

Imagen panorámica de viviendas en Barcelona

En el Eixample, la Dreta de l'Eixample y la zona de la Sagrada Família siguen siendo valores seguros para el comprador internacional.

Peso demográfico

Según los expertos, el fenómeno está estrechamente ligado al peso demográfico. Actualmente, el 26,4% de la población de Barcelona es de origen extranjero, una cifra que coincide en gran medida con el volumen total de compras en la ciudad, que se sitúa en una media del 23%.

A diferencia de otros periodos marcados por la pura especulación, gran parte de estas adquisiciones responden a extranjeros que ya residen en la ciudad y deciden dar el paso hacia la propiedad.

No obstante, el impacto en el tejido vecinal es innegable. Desde la Asociación de Vecinos de la Barceloneta advierten que esta transformación "afecta a la salud social del barrio", dificultando el acceso a la vivienda para los jóvenes de la zona y alterando el comercio tradicional.

Bloque de viviendas en el Eixample de Barcelona / ARCHIVO

Por encima de la media 

Si abrimos el foco, la capital catalana se sitúa muy por encima de la media regional. Mientras que en el conjunto de Cataluña la compra extranjera ronda el 15%, Barcelona casi duplica ese registro. Solo la demarcación de Girona, con un 27,1% impulsado por la Costa Brava, supera en intensidad a la ciudad condal.

En cuanto al perfil del comprador, el último trimestre de 2025 dejó claro que las nacionalidades más activas en el mercado catalán siguen siendo la marroquí, la rumana y la francesa.

En los barrios más exclusivos de Barcelona, el perfil tiende a ser el de un ciudadano europeo con alto poder adquisitivo o trabajadores del sector tecnológico que eligen la ciudad por su calidad de vida. 

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