Infraviviendas ubicadas en un patio de un edificio del Raval

Infraviviendas ubicadas en un patio de un edificio del Raval CEDIDA

Ciutat vella

Vecinos del Raval denuncian la construcción de dos 'infra-apartamentos' ilegales en un edificio destinados al alojamiento turístico

Una comunidad advierte que en su inmueble hay una propietaria que ha construido dos 'mini-inmuebles' y que las demandas no han llegado a dar resultado después de cinco años de batalla

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Barcelona se ha impulsado en los últimos años como un punto caliente para la proliferación de pisos turísticos, en cualquiera de sus distritos.

No obstante, algunos anuncios de "aparentes" alojamientos para visitantes de la capital catalana esconden detrás una mala praxis al margen de la normativa vigente.

En el corazón del distrito de Ciutat Vella, en el distrito del Raval, la calle Reina Amàlia número 26 aguarda dos espacios que, a priori, son apartamentos enfocados para estancias de personas extranjeras, aunque han despertado las quejas vecinales desde que se construyeron hace cinco años.

Compra de un piso

Según relatan fuentes cercanas a Metrópoli, todo comienza con la venta de uno de los pisos de la finca en cuestión, cuyo propietario era M.O., quien también regenta un local en el bajo del edificio.

Asimismo, M.O le vendió el piso a A.E.M, un inmueble que tiene “el uso exclusivo de un patio que es propiedad de la comunidad, de unos 90 metros cuadrados en su linde fondo al que se accede directamente desde la vivienda”, afirman.

Patio del edificio del Raval donde se construyeron las infraviviendas

Patio del edificio del Raval donde se construyeron las infraviviendas CEDIDA

En este escenario, una vez tramitada la compra, la nueva propietaria solicitó un permiso de obras para reformar la vivienda, “y aprovechó para derribar unos pequeños almacenes con cubierta de uralita del patio para construir dos pequeños infra-apartamentos”, según añaden fuentes vecinales a este digital.

Bien equipados

Estos “mini-apartamentos” están dotados de todos los servicios de luz, aire acondicionado y duchas, con completo confort.

“Todo esto es en un patio que no es de su propiedad, del que solamente tiene el uso exclusivo, y que para cualquier obra o actuación requiere el permiso de la comunidad que no fue aceptado”, comentan a este medio.

Infraviviendas consturyéndose en un edificio del Raval

Infraviviendas consturyéndose en un edificio del Raval CEDIDA

Denuncia al administrador

Ante este escenario, la comunidad de vecinos decidió denunciar las obras al presidente de la comunidad, quien en ese momento era M.O, un contratiempo que frenó el procedimiento.

“Simplemente no hizo nada, al ser él quién le vendió el piso a A.E.M; la obra que se realiza incluye cambiar de ubicación unas claraboyas que dan luz al local de M.O, donde tiene un estudio, y tampoco hubo ningún problema para esta modificación sustancial”.

Turistas utilizando las infraviviendas de un edificio del Raval

Turistas utilizando las infraviviendas de un edificio del Raval CEDIDA

Tras esto, el conjunto de vecinos decidió demandar el caso al administrador de la finca, algo que tampoco surtió efecto. “El administrador resulta ser F.J.O, el hermano de M.O, quien lleva el despacho de abogados contratado para la gestión de la finca”.

Asimismo, “tampoco se hizo nada, ni siquiera apercibió a A.E.M para referirle que las obras que estaba ejecutando eran ilegales”, lamentan los vecinos.

Intervención del Ayuntamiento

De este modo y tras ver que ambas denuncias tanto al presidente de la comunidad como al administrador de la finca no llegaron a buen puerto, la comunidad optó por elevar la queja al Ayuntamiento de Barcelona.

Turistas utilizando las infraviviendas de un edificio del Raval

Turistas utilizando las infraviviendas de un edificio del Raval CEDIDA

“La respuesta que nos dio el consistorio es que cuando iban a ver los pisos, nadie les abría la puerta”, cuentan fuentes vecinales, que también confirman que después de esas visitas, “un técnico municipal realizó fotografías desde el balcón de otros pisos a las obras”.

Alojamiento turístico

Sea como fuere esta incisión del ejecutivo municipal, las obras concluyeron y, al cabo del tiempo, las personas que conviven en ese edificio empezaron a notar una afluencia de turistas en las zonas comunes.

“Empezó a llenarse el piso y los dos apartamentos ilegales de personas, y vimos que había un anuncio en Airbnb de A.E.M promocionando las viviendas”, destacan.

Anuncio de las infraviviendas del edificio del Raval

Anuncio de las infraviviendas del edificio del Raval CEDIDA

“Denunciamos al administrador y al presidente de la comunidad que es un alojamiento sin licencia y en construcciones ilegales, que se ha cambiado la edificabilidad del edificio sin permiso, y volvieron a ignorarnos”.

Cabe destacar que este medio ha consultado en el Buscador de Viviendas de Uso Turístico del Ayuntamiento de Barcelona estos inmuebles, y en ningún caso consta ninguna vivienda turística legal en la calle Reina Amàlia número 26.

“Cinco años desatendidos”

Según ha podido saber este medio, A.E.M ha comprado una nueva vivienda en el mismo inmueble, para dedicarla al negocio de alquiler de infraviviendas ilegales.

Infraviviendas ubicadas en un patio de un edificio del Raval

Infraviviendas ubicadas en un patio de un edificio del Raval CEDIDA

“En total, llevamos cinco años sin que nadie haya hecho nada en contra de esta construcción ilegal, y los vecinos estamos desatendidos, ante unas personas que parecen tener contactos e influencias”.

Multa a la propiedad

El hartazgo vecinal llegó a tal punto que volvieron a denunciar al Ayuntamiento de Barcelona y al distrito de Ciutat Vella, “y parece ser que le pusieron alguna multa a A.E.M”, según declaran.

Así pues, también se demandó la situación a la Sindicatura de Greuges de Barcelona, con lo que se consiguió hacer presión y que se retirara el anuncio de Airbnb.

Sin embargo, esto no solucionó nada, puesto que A.E.M actualmente tiene anuncios colgados en Facebook, orientado a turistas franceses bajo otro nombre personal, en los que expone que los infra-apartamentos tienen un coste de 750 euros al mes.