A pesar de los atentados en Barcelona y Cambrils (Tarragona) en agosto, de la inestabilidad política en Catalunya y del crecimiento de la oferta de viviendas de uso turístico, en 2017 Barcelona volvió a proclamarse 'campeona' de España como ciudad más rentable turísticamente. En ese ranking, la Ciudad Condal alcanzó el puntaje más alto (101,5 euros), seguida de San Sebastián (91,6 euros), Palma de Mallorca (80,2 euros), Cádiz (73,6 euros), Madrid (72,4 euros), Málaga (69,7 euros) y Sevilla (67 euros).

El ránking es el que establece el 'Barómetro de Rentabilidad y Empleo en los Destinos Turísticos', que analiza los 102 principales destinos turísticos españoles en función de los ingresos medios por habitación disponible (RevPar) y en términos de empleo, según el último barómetro de Exceltur. De esos 102 principales, 92 experimentaron incrementos en sus ingresos medios (+9,4% en el RevPar) y 101 de ellos en empleo (+6%).

Esa es, sin lugar a dudas, la lectura positiva de los datos para Barcelona. Pero también hay una versión algo negativa: la referida a la tendencia bajista computada en los últimos meses de 2017. En efecto, el último trimestre del año, coincidiendo con la inestabilidad política en Catalunya, los ingresos por habitación hotelera en la ciudad cayeron un 13,4%, según el INE, con una pérdida muy acusada en diciembre (-22,7% del RevPar y -15,5% en ocupación), que se compensó con la evolución del resto del ejercicio.

Todos estos datos, incluida la crisis del último trimestre, coinciden casi punto por punto con los ofrecidos recientemente por el Gremi d'Hotelers de Barcelona: teniendo en cuenta que hasta septiembre el crecimiento acumulado era del 10,6%, con una paulatina ralentización a un ritmo del 7,6% en ese mes, el impacto de la crisis catalana se ha dejado notar en una pérdida de 20 puntos de actividad turística.

AFECTACIÓN EN EL EMPLEO

El 'lobby' turístico, que agrupa a una treintena de empresas turísticas, ya advertía en octubre que una menor actividad turística podía incidir sobre el empleo, como resultado de unas "inciertas perspectivas" para el inicio de 2018.

De cara al primer trimestre, y de cumplirse seis meses consecutivos de caídas de ingresos por encima del 10%, los establecimientos hoteleros anticipaban una reducción del 8,2% de su personal respecto a los niveles de empleo de un año antes. En esta línea, el informe apunta que los datos de afiliación a la Seguridad Social reflejan "una ralentización" en el ritmo de creación de empleo concentrado en Barcelona en las ramas de alojamiento, restauración, comercio y ocio, pero "sin que se haya producido todavía destrucción significativa de puestos de trabajo al cierre de 2017".

En el conjunto español, se crearon 35.165 nuevos empleos en estos destinos respecto a 2016, que fue un gran año. En términos de empleo, en la mayoría de las ciudades analizadas la generación de puestos de trabajo vinculados se ha intensificado en las ramas vinculadas al gasto directo en destino como ocio (+10,2%), restauración (+8,5%) y comercio (+5,6%), pero también creció en alojamiento (+5,9%), transporte (+5,9%) y agencias de viajes (+5,5%).

Noticias relacionadas