Llega abril y, con él, una de las peores noticias para cualquier mortal: toca hacer la Declaración de la Renta, en este caso del año 2017. A partir del día 4 hay que retratarse ante el fisco y, aunque ya no hay que personarse presencialmente, hacer colas tremendas y volver al día siguiente -porque siempre hay un dato que nos reclaman-, el método digital que se estila en los últimos tiempos, a traves de una aplicación de móvil, no está exento de problemas.

Lo bueno (¡?) del caso es que a lo mejor la culpa no es nuestra, sino de la propia Hacienda, que nos hace rellenar un documento en el que, a lo peor, hay datos mal introducidos o faltan otros que pueden provocar que nuestra declaración sea errónea/falsa. Y eso nos puede costar -aún más- caro.

Ha sido la Asociación Profesional de Expertos Contables y Tributarios de España (AECE) la que ha lanzado el aviso, recomendando a los contribuyentes que vayan a realizar la declaración de la renta a través del móvil que repasen lo que han escrito y comprueben con mucho ojo todos los datos fiscales que la aplicación les muestra. Hay que hacerlo por una razón importante: algunos datos que nos da Hacienda pueden contener errores.

Pese a que los asesores fiscales han reconocido el esfuerzo de la Agencia Tributaria para facilitar el trámite de presentar la declaración este año vía 'app' -que podrán usar 4,85 millones de contribuyentes- también han alertado que hacerla 'con un solo clic', tal y como promete Hacienda, podría acarrear errores en el resultado.

Según indica AECE, la propuesta de declaración mostrada en el móvil -a la que se puede acceder en periodo de prueba desde el pasado 15 de marzo- se realiza con los datos disponibles aportados por terceros. Los más chocantes son los datos del contribuyente aparentemente más fáciles y que, sin embargo, pueden pasar como desconocidos/erróneos por la Agencia Tributaria: estado civil, fecha de nacimiento, adopción de hijos, o derecho de deducción por ascendientes, que sólo pueden aportar los afectados.

Otros datos que pueden llevar a confusión en la declaración 'on line' son estas: empresas donde trabaja el contribuyente, entidades financieras en las que tenga cuentas bancarias, o el organismo que le concede alguna subvención. Otros que pueden contener informaciones susceptible de crear errores son: cotizaciones a los colegios de huérfanos, cuotas satisfechas obligatoriamente de colegios profesionales, cuotas sindicales, etc. Todas ellas no aparecen ni en la información fiscal ni en el borrador y, sin embargo, son importes deducibles de los rendimientos del trabajo.

NOSOTROS, ÚNICOS RESPONSABLES

La principal paradoja a todo esto es que, como recuerda AECE, si algún dato no es correcto, el contribuyente es el único responsable, y si hay algún error en la devolución o en la cuota a pagar, la Agencia Tributaria reclamará la diferencia con una sanción económica.

Sin embargo, si el error es en perjuicio del contribuyente, en caso de solicitar una menor devolución o tener una mayor cuota a pagar, Hacienda no se lo comunicará al afectado.

Así que no nos queda más remedio que aplicar lo que recomiendan los profesionales del ramo: comprobar que todos los datos incluidos son correctos y que se han aplicado las deducciones y reducciones de ámbito nacional y autonómico que le correspondan al contribuyente. Y, si no es así,  modificarlo en el programa Renta Web.

Así que, ya lo saben: ojo al dato.

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