Hacienda ha posado su mirada sobre la prestigiosa marca de calzado y prendas deportivas Nike. Este gigante de Oregón emplea, para facturar sus productos en el mercado de la península Ibérica, un curioso sistema que ha despertado las sospechas del fisco.

Nike no fabrica nada en España. Se limita a importar toda la mercancía del extranjero. Pero no la adquiere a otras empresas del grupo para después venderla en el país, como suelen hacer infinidad de multinacionales.

“AGENTE COMERCIAL”

La filial peninsular actúa como un “agente comercial”, con palabras de la propia firma. Es decir, recibe una comisión por su trabajo de intermediaria. Además, refactura los gastos de explotación ocasionados por la venta a la compañía del grupo que le ha transferido el género. Este original sistema está vigente desde hace 20 años.

En este cambalache tiene una participación estelar la holandesa Nike European Operations Netherlands. Esta firma es la que paga a la Nike española su trabajo como agente. Curiosamente, la misma entidad de los Países Bajos es socia única de Nike España. Y para completar el enredo, la filial ha concedido a su matriz un préstamo de 15 millones.

TRES INSPECCIONES

Los insólitos tejemanejes han levantado las sospechas de Hacienda. En estos momentos está revisando el impacto que tiene semejante operativa en los impuestos de sociedades de los ejercicios de 2013 a 2017, así como en el IVA y las retenciones a cuenta de no residentes.

Se trata de la tercera ocasión que la Agencia Tributaria analiza la contabilidad de Nike España. Las otras dos ocurrieron en 2015 y 2017 y se saldaron con un serio correctivo. Nike ha presentado alegaciones. El impacto potencial que se deriva de todas las inspecciones se eleva a 14,6 millones.

GIRO ESTANCADO

La dirección de Nike España, encabezada por sus administradores William Edward Berner y Gavin James Lindberg, considera que “es posible pero no probable” que la resolución final sea contraria a los intereses de la compañía. Pese a ello, no se ha constituido provisión alguna para afrontar el posible desembolso.

Nike España se fundó en 1989. El pasado ejercicio de 2019, el negocio arrojó unos ingresos de 43,5 millones. Tal magnitud es prácticamente idéntica a la del periodo anterior. El beneficio neto bajó de 4,8 a 4,3 millones. La empresa comercializa las marcas Nike y Converse.

Hasta 2018, el cuartel general de la empresa para la península estaba situado en el polígono industrial Mas Blau, de El Prat de Llobregat. Desde ese año se aloja en el edificio La Rotonda, en la confluencia de paseo Sant Gervasi y avenida Tibidabo. El inmueble pertenece al grupo Núñez y Navarro.

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