El director del Gremio de Restauración de Barcelona, Roger Pallarols, ha lamentado este jueves que la Generalitat haya decidido mantener el horario de cierre de bares y restaurantes a las 17.00 horas, a pesar de permitir la movilidad total en Cataluña a partir del próximo lunes. Pallarols ha pedido "madurez y responsabilidad" al ejecutivo catalán, "que deje de arruinar Barcelona" y "que busque la manera, como lo han hecho otras comunidades, de mantener a raya la pandemia sin arruinar a las familias".



El Procicat sí ha acordado levantar el confinamiento comarcal y permite reabrir bares y restaurantes en el interior de los centros comerciales, al tiempo que ha eliminado el límite de la burbuja de convivencia. Para Pallarols, la reapertura de la restauración de los centros comerciales "simplemente supone corregir una injusticia que nunca debería haberse producido" y que, según el director de la agrupación, la destrucción de sueños de empresarios y la ruina para muchas familias.

APERTURA DE BARES HASTA LAS 22.00

"No se puede entender de ninguna de las maneras como una desescalada. El hecho de que estos locales estuvieran cerrados desde hace más de seis meses es una discriminación que no se puede justificar de ninguna manera", ha afirmado. Pallarols ha asegurado que el Govern "es incapaz, incompetente e insensible ante el drama económico y humano que hay detrás de las restricciones".

Para los restauradores barceloneses, la desescalada auténtica pasaría por ampliar el horario de bares, como mínimo, hasta las 22.00 horas, cuando empieza el toque de queda nocturno. En un reciente campaña que denunciaba la alarmante situación del sector, el Gremi aseguraba que durante este año de pandemia se han destruido 3.000 empleos en Barcelona.

 

 

Noticias relacionadas