Barcelona cerró 2021 con un récord histórico de inversión hotelera, la mayoría extranjera. Diferentes fondos y entidades compraron 20 hoteles de cuatro y cinco estrellas en la Ciudad Condal, lejos de la única compra que se realizó en 2020, el primer año y más duro de la pandemia. Las compraventas del año pasado supone una inversión de 721 millones de euros, un contraste con los 264 millones de 2019.

El aumento de estas adquisiciones se explican, en parte, por la necesidad de muchas empresas de vender sus establecimientos a causa del parón económico por el coronavirus. Lo s socios de la promotora y consultora inmobiliaria 3Capital explican que cuando se vio que la crisis generada por la covid en el sector turístico barcelonés iba para largo y llegaron los problemas de tesorería, "se empezaron a negociar operaciones".

MERCADO "NOQUEADO" POR LA PANDEMIA

En este contexto, los inversores que desde hace tiempo querían comprar hoteles en Barcelona vieron su oportunidad, eso sí, sin los grandes descuentos que esperaban tener en los precios. "Pasamos de un mercado con un gran número de compradores y escasa o nula oferta a un mercado noqueado por la pandemia", señala Juan Gallardo, que recuerda que durante todo 2020 solo se materializaron cinco operaciones, cuya inversión ascendió a 153,7 millones, pero que ya había muchas negociaciones en marcha que acabaron cerrándose el año pasado.



Para Gallardo, este interés inversor en la ciudad es una muestra de "confianza" en el futuro y se da porque ven el "negocio claro" y que Barcelona es un activo turístico que se recuperará tarde o temprano. Las tasas de descuento que algunos fondos de inversión pretendían conseguir en el precio de los hoteles, incluso de más del 30 %, "no se han producido", según Roger Serrallonga y, en general, se han mantenido bastante los importes previos a la pandemia.

HOTEL SOFIA Y APOLO

"Lo que ha cambiado con la pandemia es que ha salido producto al mercado", aseguran los expertos, que añaden que sigue habiendo mucha "liquidez", sobre todo por parte de inversores extranjeros que antes no encontraban hoteles a la venta. Dos de las ventas más sonadas fueron las del hotel Sofia, comprado por el fondo canadiense Brookfiled y el Apolo, adquirido por Meliá.



La inversión hotelera en Barcelona ha supuesto más del 23 % del total de la que se realizó en el conjunto de España en 2021, cifra que un año antes fue del 15,5 %, pese a que hay otros destinos con una planta hotelera mucho mayor, como Baleares o Canarias. Sin embargo, la gran dependencia de la capital catalana del turismo extranjero -un 80 % de los visitantes son internacionales- ha hecho que la crisis haya golpeado con más fuerza a los hoteles de la ciudad que a otros destinos como, por ejemplo, Madrid.



"Las cadenas hoteleras patrimonialistas, impulsoras hasta 2018 de las grandes operaciones de compra venta hotelera en la ciudad, han pasado a protagonizar las principales ventas en Barcelona", afirma Gallardo, que asegura que, pese a ello, la mayoría siguen manteniendo la gestión de los establecimientos.

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