Espacio del Moll Adossat donde se ubicará la Terminal G

Espacio del Moll Adossat donde se ubicará la Terminal G PORT BARCELONA

Economía

Royal Caribbean construirá la polémica séptima terminal de cruceros en el Port de Barcelona

Se prevé una inversión superior a 85 millones de euros y su puesta en marcha en primavera de 2027

21 marzo, 2024 10:44

La decisión se ha hecho esperar pero, finalmente, la polémica séptima terminal (G) de cruceros seguirá adelante. El Port de Barcelona ha adjudicado la construcción y explotación de la futura terminal a la naviera estadounidense Royal Caribbean y a Cruise Terminals International, CTI.

Según informa el Port, Catalonia Cruise Terminal G prevé una inversión superior a los 85 millones de euros y que la nueva terminal sea operativa en la primavera de 2027, una vez se cierre la terminal Sur del World Trade Center en 2026.

Puesta en marcha de dos terminales

Se trata de un segundo proceso de adjudicación, ya que el primero se anuló tras los recursos jurídicos de otras tres compañías del sector, que acusaban al puerto de hacer el pliego de condiciones a medida para la naviera estadounidense. En este caso, ha sido la única propuesta presentada en este concurso público.

La terminal G será la última en instalarse en el Moll Adossat, con lo que se da cumplimiento a los acuerdos que el Port de Barcelona y el Ayuntamiento alcanzaron en el año 2018 bajo el mandato de la exalcaldesa Ada Colau. En el pacto también se acordó la activación de la Terminal F --concedida a la compañía MSC-- que está previsto que entre en funcionamiento a finales de año o principios de 2025.

Apuesta por un puerto base

La futura terminal está pensada para atender e impulsar el tráfico de puerto base, siguiendo la estrategia del puerto para aumentar este tipo de tráfico, de mayor valor añadido para la ciudad. Los espacios de la futura Terminal G se han diseñado para garantizar una operativa fluida de los pasajeros. Una apuesta importante después de las polémicas imágenes de oleadas de cruceristas de día --que sólo pasan unas horas-- desembarcando en Barcelona.

La adjudicación de la séptima terminal no ha estado exenta de críticas. Entidades ecologistas y asociaciones pidieron parar el proceso de licitación y concesión al asegurar que atraería barcos más grandes con más cruceristas. Con la puesta en marcha de dos terminales más --la F y la G--, la plataforma Stop Creuers señaló que Barcelona podría alcanzar los 4,5 millones de cruceristas.