Turistas en Barcelona

Turistas en Barcelona EFE

Economía

La ocupación hotelera en Barcelona cae al 80,1% en 2025: el sector alerta del riesgo de la nueva tasa turística

Dormir en la capital catalana costó una media de casi 191 euros por noche, un leve incremento que los hoteleros atribuyen exclusivamente a la inflación

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Los hoteles de Barcelona cerraron el ejercicio de 2025 con un ligero retroceso en su volumen de clientes. Según el balance anual presentado este miércoles, 25 de febrero, por el Gremi d'Hotels de Barcelona, la ocupación media en la ciudad se situó en un 80,1%, lo que representa una caída interanual de 0,7 puntos porcentuales respecto a los registros del año anterior.

La radiografía del pasado año muestra dos etapas claramente diferenciadas. Durante el primer semestre de 2025, los alojamientos barceloneses continuaron arrastrando una dinámica a la baja que ya había comenzado a detectarse en el mes de julio de 2024, situándose por debajo de los niveles del mismo periodo del año previo.

Sin embargo, la situación logró enderezarse durante la segunda mitad del ejercicio, alcanzando una estabilización en el volumen de ocupación.

Habitaciones más caras por el impacto del IPC

Pese a registrar un menor porcentaje de camas ocupadas, pernoctar en la capital catalana fue ligeramente más caro. El precio medio por habitación alcanzó los 190,7 euros, lo que supone un incremento de 2,7 euros en comparación con las tarifas del año anterior.

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Desde el Gremi d'Hotels justifican este encarecimiento atribuyéndolo de forma directa a la subida del IPC anual, defendiendo que en términos reales las cifras sitúan al sector "en un escenario de equidad" respecto al ejercicio previo.

El salvavidas del sector MICE y el temor a los impuestos

De cara a los próximos meses, la patronal hotelera aplaude las dinámicas actuales y se muestra optimista. Las buenas previsiones se sustentan, sobre todo, en el fuerte tirón del turismo de negocios, el conocido como ámbito MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones, por sus siglas en inglés). El sólido calendario de eventos profesionales previstos en la ciudad permite al sector confiar en poder "mantener esta situación de estabilidad positiva" a corto y medio plazo.

No obstante, las previsiones de futuro del gremio están empañadas por la reciente actualidad legislativa. El presidente de la entidad, Jordi Clos, ha aprovechado el balance para expresar la "gran preocupación" que impera en el sector en torno a la recién aprobada subida del impuesto turístico y la flexibilización al alza del recargo municipal en Barcelona.

Clos ha reclamado la necesidad de hacer un seguimiento exhaustivo del impacto real que esta mayor presión fiscal tendrá sobre la actividad hotelera y, muy especialmente, sobre los perfiles de visitantes más estratégicos. El líder patronal ha lanzado una advertencia a las administraciones, alertando del riesgo de que esta medida acabe propiciando "una caída cualitativa y endémica" en el turismo de la ciudad.