Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social de España
Ya es oficial: el Gobierno concede el Ingreso Mínimo Vital a mayores de 23 años que vivan con sus padres y cobren menos de 733 euros
Esta prestación está diseñada para garantizar un nivel mínimo de ingresos a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad económica
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El Gobierno de España confirma que las personas mayores de 23 años que residen con sus padres pueden acceder al Ingreso Mínimo Vital (IMV), siempre que no formen parte de la unidad de convivencia de los progenitores y cumplan una serie de requisitos.
Esta prestación está diseñada para garantizar un nivel mínimo de ingresos a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad económica, independientemente de si viven solos o en el domicilio familiar.
Beneficiarios y requisitos específicos
La normativa de la Seguridad Social contempla a adultos que comparten vivienda con sus padres pero que no están integrados legalmente en la misma unidad de convivencia. En estos casos, pueden solicitar la prestación como beneficiarios individuales.
Persona joven con maletas en imagen de archivo
Entre los requisitos, los solicitantes deben demostrar que no están casados, que no constituyen pareja de hecho, y que no forman parte de otra unidad de convivencia. También deben acreditar que sus ingresos son insuficientes para cubrir necesidades básicas.
Edad y criterios de independencia
Para los mayores de 23 y hasta 29 años, se exige residencia legal y efectiva en España y haber vivido de forma independiente durante los dos años previos a la solicitud, salvo que sean víctimas de violencia de género o estén en proceso de separación.
Quienes tengan 30 años o más deben haber residido en un domicilio distinto al de sus padres durante el año anterior a la petición. La independencia se prueba mediante empadronamiento en otra vivienda y al menos un año de alta en la Seguridad Social.
Límite de ingresos y cálculo de la prestación
El acceso al IMV depende de los límites de renta. La Seguridad Social calcula los ingresos promedio del año anterior y exige que estén al menos 10 euros por debajo de la renta garantizada.
Tras la revalorización de 2026, el umbral mensual para un beneficiario individual es de 733,60 euros. La cuantía final se ajusta a la diferencia entre esta renta garantizada y los ingresos reales. Por ejemplo, quien perciba 400 euros al mes recibirá un complemento hasta alcanzar el máximo establecido.
Incrementos y condiciones especiales
En determinados casos, la ayuda puede aumentar. Si el beneficiario tiene una discapacidad del 65% o más, la renta garantizada se incrementa un 22%, elevando la prestación mensual.
Joven trabajador en casa
Este mecanismo asegura que los más vulnerables reciban un apoyo adicional que se adapte a sus necesidades concretas, manteniendo la finalidad del IMV como herramienta de protección social.
Excedencias y pensión de viudedad
Además del IMV, el sistema protege a trabajadores que soliciten excedencia para cuidar a un hijo o familiar. Durante un máximo de tres años, se mantienen el 100% de las cotizaciones, lo que protege futuras prestaciones como jubilación o incapacidad permanente.
La pensión de viudedad, por su parte, está condicionada a que el fallecido haya cotizado al menos 500 días en los últimos cinco años previos al deceso, salvo casos de accidente o enfermedad profesional, en los que los requisitos varían.
Así, mientras el IMV se centra en la vulnerabilidad económica, la pensión de viudedad depende de las cotizaciones previas, reflejando la diferencia entre prestaciones no contributivas y contributivas en España.