El nuevo Cupra Raval de Seat, su primer coche 100% eléctrico
Seat incorporará en julio como mano de obra directa a 450 trabajadores temporales
Los empleados proceden de ETT y tendrán contratos indefinidos
Relacionado: Los trabajadores de Serra Soldadura se concentrarán frente al Parlament contra el cierre de su planta en Barcelona
Noticias relacionadas
Seat incorporará a partir del 1 de julio a 450 trabajadores procedentes de Empresas de Trabajo Temporal (ETT) como mano de obra directa con contrato indefinido, en el marco de un acuerdo con los sindicatos UGT y CC.OO.
La medida tiene por objetivo dar estabilidad a la plantilla de cara al lanzamiento del Cupra Raval, el primer vehículo 100% eléctrico fabricado en la planta de Martorell, han informado fuentes de la compañía y sindicales a EFE este martes.
Ambos sindicatos se volverán a reunir en septiembre para valorar las necesidades de personal requeridas hasta final de año, con la posibilidad de explorar contrataciones adicionales antes de 2027 si se cumple el volumen de producción previsto.
Falta de personal
El comité de empresa había denunciado anteriormente una falta de personal estructural de unas 650 personas en tareas de producción que se estaban cubriendo gracias a personal de ETT, y pedía que estos trabajadores entraran en plantilla.
El proceso de selección se basará principalmente en la antigüedad en Seat en días cotizados.
Casa Seat renueva su oferta gastronómica con los artífices de Malparit, el popular restaurante que conquistó a Rosalía
Nuevo convenio y contención de costes
Seat tiene pendiente la firma de un nuevo convenio, ya que el actual acaba a finales de este año, en un contexto de contención de costes.
Volkswagen tiene previsto recortar unos 50.000 empleos hasta 2030 en Alemania, pero Seat ya garantizó recientemente que no habrá despidos en los próximos años en España.
La automovilística de Martorell también tiene en el nuevo convenio el reto de mantener el plan de salidas voluntarias que se pactó en el actual, que beneficia a trabajadores que tengan a partir de 61 años, una medida que ha permitido reducir la plantilla en los últimos años