Montaje de Donald Trump y el Aeropuerto de Barcelona
El efecto Trump frena los viajes a Estados Unidos desde Barcelona mientras crece la llegada de turistas estadounidenses
Las políticas migratorias y arancelarias afectan a la demanda de vuelos de Europa, pese a que el mercado americano es uno de los que más potencial tiene para convertir el Aeropuerto de El Prat en un hub internacional
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El estadounidense es uno de los principales mercados intercontinentales del Aeropuerto de Barcelona y el que tiene más potencial de crecimiento.
De los 5,3 millones de pasajeros que todavía están obligados a hacer escala en distintos puntos del planeta antes de llegar a Barcelona, 1,5 millones provienen únicamente de Estados Unidos.
Sin embargo, mientras la demanda de Estados Unidos hacia Barcelona no deja de aumentar, los viajes en sentido contrario descienden.
El efecto Trump
El director de Gestión y Promoción Aeroportuaria (GPA), Jaume Adrover, afirma en declaraciones a Metrópoli que la demanda europea hacia Estados Unidos se mantiene por debajo de los niveles previos al regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, una tendencia que atribuye al endurecimiento de los controles migratorios y al actual contexto de incertidumbre geopolítica.
En este sentido, señala los conflictos que generan tensión internacional, especialmente en Oriente Medio, y la política arancelaria impulsada por la Administración Trump.
No obstante, pese a que las aerolíneas que tienen más dependencia del mercado local que volaba hacia Estados Unidos están “sufriendo” más, Adrover descarta que sea una situación preocupante.
El Aeropuerto de Barcelona a 15 de enero de 2026
Más rutas a Estados Unidos
Por contra, a la vez que los vuelos hacia Estados Unidos se reducen por las decisiones de Trump, la demanda estadounidense se incrementa.
Este 2026, el Aeropuerto ha sumado una nueva ruta hacia Seattle y Boston que ha podido aumentar su frecuencia gracias a JetBlue.
“La demanda de Estados Unidos hacia aquí, como país emisor, es muy potente. Las aerolíneas están muy contentas con las rutas a Barcelona”, asegura el experto.
Inauguración de la ruta Barcelona-Seattle de Delta Airlines
Motor de crecimiento
Este verano, la infraestructura aérea barcelonesa ya conecta con 11 ciudades americanas: Seattle, San Francisco, Los Ángeles, Dallas, Chicago, Atlanta, Washington, Nueva York, Boston, Miami y Philadelphia.
Representan casi un 20% del total de la conectividad internacional.
Avión de Delta Airlines
Según datos del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA) --órgano integrado por Aena, la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Cambra de Comerç-- Estados Unidos es el país con más demanda de vuelos directos.
Texas (123.000 pasajeros), California (107.000 pasajeros) y Nueva York (102.000 pasajeros) son los destinos con el número más alto de demanda que hace escala antes de llegar a la ciudad.
En este sentido, el secretario de Movilidad e Infraestructuras y presidente del CDRA, Manel Nadal, explicó durante la presentación del plan estratégico 2030 que el país americano, junto con Asia y Latinoamérica, era el principal mercado para convertir el aeropuerto de Barcelona en un hub intercontinental.
El turismo, la clave para ganar más rutas
Asimismo, la Cambra de Comerç de Barcelona presentó el pasado lunes, 15 de junio, el estudio Barcelona en el mapa global: conectividad aérea, turismo y competitividad de ciudad, donde se explica que el turismo es la principal baza para abrir nuevas rutas.
El informe sitúa el Aeropuerto de El Prat en la 22ª posición mundial en conectividad, un hito "extraordinario" para una ciudad como Barcelona --celebra Adrover-- ya que no es capital de país, es pequeña en comparación con otras ciudades emergentes y no tiene una aerolínea que monitorice la demanda como en Francia, donde Air France tiene una fuerte presencia, o Frankfurt, marcada por la actividad de Lufthansa.
Un avión de Vueling
“En Barcelona tenemos lo que tenemos y es el turismo el que nos ha posicionado aquí”, asegura.