Un vigilante de seguridad del metro de Barcelona

Un vigilante de seguridad del metro de Barcelona LUIS MIGUEL AÑÓN (MA)

Economía

La seguridad privada alerta de un agujero tras la inversión de 7 millones de la Generalitat: más de 3.000 vigilantes no llegan al mercado laboral

A pesar de las subvenciones otorgadas en el último bienio por el Govern para paliar una crisis, el sector adolece "por falta de atractivo" de una galopante falta de efectivos

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Casi siete millones de euros. El sector de la seguridad privada continúa agónico en Catalunya a pesar de que la Generalitat ha invertido, en los dos últimos años, unos 6,8 millones en formación en cursos de formación y certificados para nuevos vigilantes de seguridad privada. Ese dinero se ha gastado, pero esos refuerzos no han llegado a un sector que adolece de falta de personal.

El Govern decidió ponerle remedio mediante la colaboración público-privada, dotando a la formación de nuevo personal cualificado de financiación pública. Si bien los graduados serán vigilantes de seguridad privada, estos trabajarán, en muchas ocasiones, para el sector público a través de licitaciones.

No obstante, y a pesar de que los datos son claros, el sindicato ADN Sindical, Seguridad y servicios de Catalunya alerta de que hay algo que no cuadra. "Se destinaron casi siete millones en cursos de formación, que se impartieron y, de un informe del Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC), sabemos que se graduaron 3.057 nuevos vigilantes. ¿Dónde están?", se preguntan.

"Si se han formado miles de nuevos profesionales con dinero público, ¿por qué no se están incorporando al mercado laboral catalán? ¿Se está realizando un seguimiento de la inserción laboral? ¿Ha servido realmente esta inversión para cubrir las necesidades del sector? ¿O simplemente se han gastado millones sin evaluar los resultados?", cuestionan.

Un sector "poco atractivo"

El sindicato alerta que, en efecto, el sector todavía adolece de falta de profesionales porque, tras graduarse, hay una parte muy importante de los nuevos vigilantes que no está pasando a formar parte del mercado laboral. "No se ha conseguido que el sector se vea atractivo para los trabajadores", explican en declaraciones a este digital. Para ello, reclaman mejoras de las condiciones laborales y salariales en el sector.

Las consecuencias en grandes ciudades como Barcelona se dejan ver rápido. Desde 2020 existe una huelga indefinida en las principales empresas de seguridad privada que ostentan el servicio en el metro de Barcelona, como son Securitas y Prosegur. En 2025, el suburbano barcelonés cerró con 66.672 horas descubiertas. Empresas y sindicatos son conscientes de la principal causa: no hay suficientes vigilantes.

La gerente de la patronal de seguridad privada ACAES, Anna Aisa, analiza que el de la seguridad privada es un sector completamente presencial cuya actividad funciona las 24 horas los 365 días del año en un momento en el que "la población activa da cada vez más valor a la conciliación, la flexibilidad horaria y el teletrabajo". A ello, hay que añadir "las condiciones laborales y retributivas, la capacidad de desarrollo de la carrera profesional y la imagen de una profesión masculinizada" como elementos que dificultan "que seamos atractivos para una parte muy importante del mercado laboral".

Intrusismo laboral

ADN además señala que, a pesar de los formados en Catalunya, muchas empresas apuestan por traer a vigilantes de otros lugares de España a trabajar en el Principado. Además, el sector lidia con un gran intrusismo laboral entre empresas de vigilantes.

Hace escasas semanas, durante la celebración del Grand Départ del Tour de Francia de Barcelona 2026, la organización gala se trajo a una empresa francesa, Secure France, que llevó a cabo funciones de vigilancia de seguridad privada sin, presuntamente, contar con la homologación pertinente para trabajar fuera del país galo. Este episodio ya está en manos de Inspección del Trabajo.

Decenas de vigilantes de seguridad del metro Barcelona se manifiestan por sus condiciones laborales

Decenas de vigilantes de seguridad del metro Barcelona se manifiestan por sus condiciones laborales ADN Sindical

Pero también existe intrusismo dentro del mismo sector entre categorías laborales. Y es que no son pocas las veces, siempre según el sindicato, en las que se encuentran auxiliares y controladores de accesos realizando tanto sus mismas tareas como las de vigilantes de seguridad privada en grandes eventos.

"Lo barato sale caro"

"Son trabajadores que no tienen ni la formación ni la certificación necesaria, pero salen mucho más baratos a las empresas piratas que los vigilantes con certificación", reclama ADN Sindical. "Luego, ante un altercado o problema no tienen ni las herramientas ni experiencia para lidiar con dichas situaciones y lo barato acaba saliendo caro", consideran.

La patronal, por su parte, destaca que ha habido casos de personas en las que, tras realizar y superar los cursos, se ha descubierto que tenían condiciones que impedían que tramitaran la Tarjeta de Identidad Profesional (TIP), lo que los hace no aptos para trabajar en el sector. "Si esto se produce en cursos financiados con recursos públicos, es una cuestión a revisar, porque el objetivo debería ser formar a personas que efectivamente puedan incorporarse a la profesión".

Monitorizar la trazabilidad

Así las cosas, el sindicato, que si bien valora positivamente la inversión pública en la formación de nuevos vigilantes, pide a la Generalitat que ejerza un mayor control y seguimiento tanto de ese dinero invertido como de las empresas que de él se benefician, ya sean de seguridad o academias de formación.

Vigilantes de Seguridad / Prosegur

Vigilantes de Seguridad / Prosegur

Aisa se pronuncia en términos de "trazabilidad", es decir, poder monitorizar el proceso completo desde que alguien inicia un curso hasta que finalmente comienza a trabajar de ello --y en qué condiciones--. Pide a la Administración un esfuerzo conjunto para detectar qué punto falla en toda la cadena, "si entre la formación y la habilitación o entre la obtención de la TIP y la incorporación al mercado laboral" o, "como sospechamos, es una combinación de factores".

Coinciden con el sindicato en que hay "un déficit de vigilantes de seguridad en Catalunya" motivado por un problema profundo de atracción y retención". "El reto no es solo formar vigilantes, sino que aquellos a quienes formamos puedan habilitarse, quieran incorporarse al sector y, sobre todo, quieran quedarse", sentencia.