Rafael Katime, Elena Torralba, Pau Solanilla y Rubén Perales, en la conversación de Harmon con Metrópoli

Rafael Katime, Elena Torralba, Pau Solanilla y Rubén Perales, en la conversación de Harmon con Metrópoli Gala Espín Barcelona

Economía

Las claves para liderar la revolución industrial desde Barcelona: “Perfiles híbridos y talento joven”

Responsables en empresas tecnológicas destacan el papel tractor de DFactory, impulsado por el Consorcio de la Zona Franca, con la voluntad de que se estreche más el vínculo entre las universidades y el tejido empresarial

Leer en Castellano
Publicada

Las ciudades buscan talento y Barcelona está bien situada en el contexto europeo. En un momento de profunda transformación de la economía, impulsada por la industria 4.0 y la inteligencia artificial, el espacio de diálogo Conexión Barcelona —organizado por Metrópoli Abierta y la consultora Harmon— ha reunido a destacados referentes de ese ecosistema, que está en plena ebullición.

Las empresas entienden que una de las grandes claves para liderar una nueva revolución industrial es contar con “perfiles híbridos y talento joven”.

Hay retos y obstáculos, pero prima un cierto optimismo ante la transformación económica, marcada por la inteligencia artificial. Frente al miedo generalizado a la obsolescencia laboral y la pérdida de empleo por la automatización o la IA, los participantes en el debate coinciden en que se trata de un proceso histórico similar a revoluciones pasadas (como la imprenta).

La clave reside en la adaptación a través del reskilling (recualificación) y el upskilling (mejora de competencias), garantizando que la industria 4.0 ofrecerá empleo estable y de calidad para perfiles en transición.

Así lo consideran Rubén Perales (responsable de tecnología y operaciones en Grupo Solport), Elena Torralba (investigadora principal en Photonics Ambition, en LEITAT Technological Center) y Rafael Katime, director de IT de Sylo, moderados por Pau Solanilla, socio de Sector Público de la consultora Harmon.

Entre las lecciones que se extraen de la conversación destaca la importancia crucial de las soft skills y el acompañamiento. Se destaca que los perfiles jóvenes, aunque valiosos, a veces presentan barreras de comunicación o reticencia a consultar problemas con sus responsables. Por ello, las empresas implementan seguimientos continuos para desbloquear tareas y potenciar su evolución.

Otra de las cuestiones es la curiosidad y aprendizaje continuo. Más allá de la titulación técnica, el éxito profesional en este sector depende de la curiosidad innata de la persona por mejorar los procesos y de su predisposición a la formación continua.

Elena Torralba, con Pau Solanilla, en la nueva sesión de Conexión Barcelona, entre Harmon y Metrópoli

Elena Torralba, con Pau Solanilla, en la nueva sesión de Conexión Barcelona, entre Harmon y Metrópoli Gala Espín Barcelona

Y también la apuesta por el talento joven y la colaboración institucional. Los participantes coinciden en pedir a las instituciones que sigan invirtiendo en espacios tractores como el DFactory y el Consorci de la Zona Franca, y que estrechen aún más los vínculos entre las universidades y el tejido empresarial para orientar a los estudiantes desde etapas tempranas.

Rubén Perales, responsable de tecnología y operaciones en Grupo Solport, explica que en los procesos de selección no exigen necesariamente experiencia previa en logística y transporte, sino que priorizan el talento joven. Detectan que a menudo los jóvenes tienen dificultades para comunicar sus bloqueos, por lo que realizan un seguimiento continuo para desatascar el trabajo diario y consolidar grandes programadores conocedores de los procesos internos.

Perales tiene una visión optimista de la tecnología. Defiende que, aunque la inteligencia artificial transformará los puestos de trabajo, el sector tecnológico tiene un recorrido enorme y optimista. Afirma que con ganas de aprender y motivación "la gente lo tiene todo".

Señala que se debe insistir en el camino elegido. Considera que las iniciativas del DFactory y el Consorci de la Zona Franca —incluyendo su expansión y el acceso a startups y ferias— demuestran el éxito del modelo. Su propuesta es simple: seguir invirtiendo en la misma línea.

Rubén Perales, en la conversación en Metrópoli, junto a Harmon

Rubén Perales, en la conversación en Metrópoli, junto a Harmon Gala Espín Barcelona

Para Elena Torralba, investigadora principal en Photonics Ambition, en LEITAT Technological Center), es importante el propio ejemplo personal de transición, el llamado reskilling. Comparte su propia experiencia formativa --formada inicialmente en química y con años de laboratorios-- para ilustrar cómo, al entrar en un centro tecnológico y entender las necesidades reales de la industria, se recualificó para aportar soluciones de gran impacto.

Torralba propone acercar las universidades a las empresas de manera más activa desde la etapa de estudio. Recomienda generar curiosidad en los estudiantes para que puedan orientar su futuro profesional a tiempo --eligiendo asignaturas optativas o prácticas en entornos reales--, evitando que el salto al mercado laboral sea un vacío desconocido.

Pau Solanilla, con Rubén Perales, en la conversación en Metrópoli

Pau Solanilla, con Rubén Perales, en la conversación en Metrópoli Gala Espín Barcelona

Respecto a Rafael Katime, Director de IT de Sylo, su posición se centra en la curiosidad por hacer las cosas mejor y la formación continua. Se trata de “pilares indispensables”.

Subraya firmemente que hay que dar oportunidades al talento joven, ya que muchas empresas cometen el error de buscar únicamente experiencia previa, olvidando que los jóvenes son el motor del futuro si van de la mano de la tecnología.

¿Y el futuro? Katime pide a las instituciones invertir decididamente en espacios como el DFactory y en el talento joven, asegurando que la velocidad frenética de la tecnología debe ir acompañada obligatoriamente de la apuesta por las nuevas generaciones.