Este lunes se cumplen 20 años del secuestro de Miguel Ángel Blanco, concejal del Partido Popular en Ermua, por la banda terrorista ETA, que amenazó con asesinarlo, como finalmente hizo, si el gobierno de José María Aznar no se comprometía a acercar los presos etarras al País Vasco.

El asesinato de Miguel Ángel Blanco, en la madrugada del 13 de julio de 1997, provocó una manifestación multitudinaria en Barcelona, donde se concentraron un millón de personas para reclamar el cese del terrorismo, en una de las mayores movilizaciones de la historia de la ciudad.

Previamente, desde la llegada de la democracia, otra de las grandes movilizaciones fue la convocada el 11 de septiembre de 1977 para solicitar la vuelta a Catalunya de Tarradellas, que finalmente aterrizó en el Aeropuerto de Barcelona el 23 de octubre de aquel año. Alrededor de un millón de personas participaron en la manifestación y se concentraron para recibir al presidente de la Generalitat en el exilio

Manifestación contra el atentado del Hipercor



Diez años antes de la muerte de Miguel Ángel Blanco se produjo el atentado de Hipercor, en el que murieron 22 personas. En esa ocasión, 700.000 personas se congregaron el 22 de junio de 1987 en el centro de la ciudad contra el terrorismo de la banda ETA, en una convocatoria del Parlament de Catalunya. Este año, coincidiendo con el 30 aniversario de la tragedia, la ciudad ha homenajeado a las víctimas.

Otro atentado terrorista, esta vez el asesinato de Ernest Lluch, movilizó el 23 de noviembre del 2000 a unas 900.000 personas en el centro de Barcelona, donde la periodista Gemma Nierga leyó el manifiesto unitario que finalizó con una aportación personal: "Estoy convencida de que Ernest, hasta con la persona que lo mató, habría intentado dialogar; ustedes que pueden, dialoguen, por favor".



Manifestación por la muerte de Ernest Lluch

DEL TERRORISMO A LA GUERRA Y EL 11 DE SEPTIEMBRE

El 16 de marzo de 2002 medio millón de personas antiglobalización, muchas provenientes de diferentes ciudades europeas, se manifestaron contra la cumbre de la Unión Europea, bajo un fuerte despliegue policial. Pese a la tensión, no se produjeron altercados y la marcha se produjo en medio de un ambiente festivo.

Un año después, el 15 de marzo de 2003, 1.300.000 personas salieron al centro de Barcelona contra la invasión de Irak y para pedir el fin de la guerra, en la que participó el ejército español.

Desde entonces, la mayoría de grandes movilizaciones de Barcelona han tenido un matiz político. Los recortes y la independencia han sido los principales ejes movilizadores de la población. El 23 de noviembre de 2013 unas 200.000 personas protestaron contra los recortes en sanidad, educación y servicios sociales del gobierno de la Generalitat.

Manifestación independentista de 11 de septiembre de 2014 en Barcelona



Cada 11 de septiembre desde hace cinco años el sector independentista sale a las calles para reivindicarse. Del medio millón de participantes en 2012 y 2016, a los 1.800.000 que participaron en la V formada entre las calles Diagonal y Gran Vía, según los datos de la Guàrdia Urbana (la Delegación del Gobierno español cifró en 520.000 el número de asistentes).

La última gran manifestación de Barcelona fue la celebrada el pasado 18 de febrero, en la mayor movilización europea por la acogida de refugiados. La Guàrdia Urbana cifró en 160.000 los participantes mientras que los organizadores hablaron de 300.000 asistentes.

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