Casi 300 multas (que pueden ascender hasta los 500 €), un centenar de inmovilizaciones en lo que va de año, los conductores legales que creen que ya es tarde para tomar medidas y los ilegales, que dicen sentirse "estrangulados". Esta sería la foto de la situación actual de los bicitaxis en el distrito de Ciutat Vella, que llegadas las fechas estivales ve cómo se recrudecen los problemas en este tipo de transporte en triciclo (eléctrico con pedales), eminentemente turístico.

Desde principios de año, la Guardia Urbana ha impuesto 294 multas y ha inmovilizado 99 bicitaxis ilegales. Son cifras que cada semana que pasa se hacen más grandes, por lo que decíamos del verano. Este mismo jueves, en pocas horas, los agentes municipales han enviado al depósito tres bicitaxis en la plaza del Mar.

MÁS CONTROL

Lo que está claro es que la presión que ejerce en los últimos tiempos la Urbana sobre el sector de los bicitaxis ilegales se ha incrementado de manera notoria. 

Según la coordinadora de la Gerencia de Movilidad, Adriana Malé, la Guardia Urbana controla "antes que nada, que circulen por donde toca y no por la acera" y, luego, en busca el número de registro.

Hasta ahora, según Malé, la mayoría de inmovilizaciones de bicitaxis ilegales se han hecho para que superaban la potencia máxima del motor eléctrico que asiste la pedalada. El máximo son 250 W aunque la Urbana ha encontrado con casos que duplicaban esta potencia.

LEGALES E ILEGALES

El sector de los conductores que trabajan con papeles legales cree -y lamenta- que el Ayuntamiento ha tardado demasiado en reaccionar. El vicepresidente de la asociación MITES (Movilidad y Turismo Sostenible), Robert Pertíñez, calcula que hay cerca de medio millar de ilegales que campan  sus anchas y sin control por las calles de Barcelona.

Pertiñez considera que los ilegales degradan la calidad del servicio: "Hemos detectado que los turistas cogen el servicio y, cuando llegan al destino, les piden una cifra desorbitada". Algunos conductores, de forma anónima, aseguraron en declaraciones a betevé que algunos irregulares ofrecen alcohol y hasta drogas a los clientes.

QUEJAS DE TODOS

Otra queja es que la Urbana se extralimita y multa a conductores legales sin razón: "Por ejemplo, te multan por estar en Arc de Triomf, cuando es una zona autorizada", explica Pertíñez. Por eso, algunas empresas con los papeles en regla se plantean plegar.

Por su parte, los conductores multados aseguran que se sienten "estrangulados". Uno de ellos explica ante las cámaras que, de todo el dinero que hace con su bicitaxi, "el 50% es para cubrir gastos y el otro 50% para mí". Por eso, asegura que las multas le suponen una grave complicación para subsistir.

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