El Ayuntamiento de Barcelona ha vuelto a poner la placa contra la represión policial que se instaló la semana pasada a 30 metros del edificio principal de la Policía Nacional. El atril y la información que contenía fueron quemados y ahora el Gobierno municipal ha decidido volver a colocar este homenaje a las víctimas del franquismo. 

El martes 26 de marzo tuvo lugar la inauguración de la placa, que no agradó a todos los sectores de la sociedad. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) envió un comunicado al día siguiente en el que exigía a Colau que retirara este homenaje alegando que se trataba de "un atentado contra la convivencia" y que estigmatizaba el colectivo de policías nacionales. 

ACCIÓN CALIFICADA DE "FASCISTA"

El jueves por la mañana la placa apareció quemada. Ese mismo día la alcaldesa Ada Colau y el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, publicaron tuits criticando la acción y achacándola a grupos fascistas.

Por la tarde, una cincuentena de personas se reunieron delante del atril para mostrar su apoyo a la placa y a lo que representa.

CONTRA LA REPRESIÓN

El atril instalado en el número 43 de la Via Laietana fue colocado por el consistorio de Barcelona con el objetivo de hacer un homenaje a las víctimas de la represión policial durante el franquismo. 

La placa está colocada a pocos metros del edificio principal de la Policía Nacional, que durante la dictadura fue la sede de la Prefectura Superior de Policía en Cataluña. Desde allí se dirigían las persecuciones políticas contra los contrarios al régimen.

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