El pequeño grupo Lliris de Foc es quien ha cogido el timón de la estrategia de Tsunami Democràtic para incendiar, literalmente, las calles de Cataluña. Su nombre hace referencia a la Rosa de Foc, el movimiento anarquista que acabó haciendo de Barcelona una gran hoguera hace un siglo. Y ahora se trata de revolucionar las calles de Cataluña en general y de Barcelona en particular) y de mantener la tensión para evitar que vuelva la normalidad.

Tsunami había pedido hace unos días a los activistas que recuperasen fuerzas para acometer nuevas movilizaciones en cuanto se conociese la sentencia por desobediencia al presidente de la Generalitat, Quim Torra. Pero una vez conocida este jueves, no fue Tsunami quien convocó a concentraciones, sino Lliris de Foc, un grupo surgido de su interior que toma como referencia las movilizaciones violentas tras la sentencia del Supremo por el 1-O

Esta asunción de responsabilidades comporta un cambio en la estrategia independentista, ya que un segmento del independentismo critica a Tsunami de hacer acciones poco contundentes. El cartel que Lliris de Foc editó este mismo jueves para convocar a la protesta por la condena a un año y medio de inhabilitación de Torra compensa ese buenismo de Tsunami. “Esta Navidad, revuelta social”, reza el cartel de Lliris, que incorpora también el lema “¿Lo volveremos a hacer?”, al tiempo que convoca a los soberanistas a una concentración en Portal de l’Àngel. En esta aventura, Lliris cuenta con el apoyo de Anonymous Catalonia, que tras esa convocatoria, alertó a los independentistas: “Poca gente en el Portal de l’Àngel y mossos registrando a todos los que ven como sospechosos”. En la concentración había más periodistas que manifestantes.

El cartel de la convocatoria de Lliris de Foc del 19D  / LLIRIS DE FOC



 

SIN NADIE QUE LES MANDE

Los propios responsables de Lliris aseguran que no militan en ningún partido ni obedecen a nadie. Su objetivo es “para comenzar, liberar a los presos y hacer efectivo el mandato del 1 de octubre”. Para ello, proponen una lucha “donde más les molesta y en las calles”. Además, advierten que no tienen redes sociales, por lo que sus acciones son más difíciles de monitorizar.

Lliris fue también, en buena medida, la responsable de los incidentes ocurridos durante el partido del Barça contra el Madrid el  miércoles. Esos incidentes trataron de salvar una jornada en la que el carisma de Tsunami Democràtic quedó en entredicho: primero, por pinchar en la convocatoria, a la que acudió la quinta parte de los activistas previstos. Y segundo, porque sus acciones más espectaculares para provocar la suspensión del encuentro fallaron estrepitosamente.

“BASTA DE PALABRAS Y ESPECTÁCULOS”

El eco mediático fue compensado, en parte, por los violentos incidentes provocados fuera del estadio. En realidad, fueron fruto de una estrategia calculada para no pasar desapercibidos. Y ahí entró en fuego Lliris de Foc, el grupo que nació dentro de Tsunami y que es quien ha tomado ahora las riendas de las acciones mediáticas. “Una parte de Lliris de Foc está no dentro del campo mirando el partido cómodamente. Está donde tiene que estar”, avisaba a la militancia un escueto mensaje el miércoles a última hora de la noche, en referencia a que era este grupo el que llevaba la voz cantante en el enfrentamiento con los Mossos por las calles adyacentes al Camp Nou.

El futuro está claro: “Después de la acción de Tsunami con motivo del Clásico, su descafeinada performance, el desánimo ha vuelto a sacar la cabeza. Sí, se ha hablado durante días de la acción de Tsunami, de nuestro país, pero nada más. Ya está bien de jueguecitos, ya está bien de performances, ya está bien de espectáculos. Basta de palabras que se lleva el viento, ya está bien de regar los sentimientos del pueblo con palabras llenas de esperanzas, de promesas”, se explicaba su cúpula en un mensaje dirigido al activismo. Se avecinan, pues, días duros en las calles de Barcelona.

El día antes del Clásico, Lliris de Foc emitía un breve escrito donde dejaba entrever su posicionamiento combativo. “A diferencia del Estado, creemos que ninguna idea está por encima de la integridad física de nadie y es por ello, porque nos necesitamos vivos y enteros, que nos protegemos ante la brutalidad de una policía antidemocrática, radical y fuera del control parlamentario”. Eso, un día antes de que las barricadas y la quema de contenedores volviesen a las calles de Barcelona. Lliris anunciaba también que en el partido “nos defenderemos sin caer en provocaciones, de cualquier agresor. Porque la libertad y los derechos no se regateen, nos encontramos en el Camp Nou para pedir menos Sit and Talk y más escuchar al pueblo soberano”.

Cartel de Lliris de Foc / LLIRIS DE FOC



NO QUIERE FOTOS NI REDES SOCIALES

Fueron los activistas de esta plataforma los que dieron la voz de alerta cuando las maniobras de Tsunami para suspender el partido (desplegar pancartas mediante drones) fracasaron. “Lancemos cosas al campo. Y se suspenderá posiblemente”, apuntaba uno de los extremistas que ayudaba a tensionar el ambiente. Algunos radicales, en ese momento, pedían directamente un enlace con Lliris de Foc ante la acción blanda de Tsunami.

La plataforma de radicales se ha convertido, así, en el ariete de Tsunami Democràtic. Desde que nació el pasado 12 de diciembre, esta plataforma insiste en que “volveremos a encender las calles”. Y, de hecho, en las últimas horas se han convertido en la vanguardia de referencia dentro del activismo duro independentista. Lliris no quiere fotos, no quiere redes sociales y no quiere estar bajo los focos, porque teme infiltraciones. Pero asegura que es la “manipulación mediática” quien le atribuye, “erróneamente, el enaltecimiento de la violencia”. De hecho, uno de sus principales activistas dejaba caer este miércoles, cuando un colega le señalaba que “somos pocos, pero con ganas de ir a por todas”: La semana de la sentencia sí que salimos a la calle con fuerza, como ha de ser. Pero sólo duró una semana. Haríamos muy bien en volver a hacer cosas como esa semana”.

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