El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, considera que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, actúa "con sectarismo y tics de autoritarismo", como ha demostrado con el plan de movilidad, por lo que reclama una reunión urgente con la edil para evitar la "decadencia" de la ciudad.



La política de movilidad del actual gobierno municipal, que establece limitaciones al uso del vehículo privado en la ciudad, se ha convertido en el caballo de batalla de Foment, que considera que estas medidas restrictivas pueden llevar a la economía barcelonesa al borde del precipicio, al poner en riesgo 50.000 empleos de sectores como el comercio, la restauración, el turismo o la movilidad.

MÁXIMA COMPLICIDAD

En una entrevista con EFE, Sánchez Llibre expresa su "gran preocupación" por la actitud de la alcaldesa Colau, ya que Barcelona "no puede crecer con imposiciones y con propuestas sectarias como las que se han venido haciendo", sino que necesita la "máxima complicidad" de todos los actores políticos, económicos y sociales de la ciudad.



"Lamentablemente, tenemos un Ayuntamiento y una alcaldesa que normalmente impone, que actúa sectariamente y que tiene tics de autoritarismo. Todo esto puede acabar en una Barcelona decadente y eso es lo que queremos evitar desde Foment", afirma el empresario, que preside la principal patronal catalana desde hace casi dos años.

DE ESPALDAS A LOS EMPRESARIOS

Según Sánchez Llibre, Colau no puede gobernar "de espaldas a los empresarios" y a unos sectores que generan riqueza y más de 200.000 puestos de trabajo. Sus políticas, añade, "pueden acabar matando el comercio tradicional de la ciudad y las ganas y la ilusión de los emprendedores".



Es por ello que el presidente de Foment del Treball pide a la alcaldesa que se reúna sin más dilación con los afectados: "El diálogo -asegura- es el mejor antídoto contra la decadencia".

REUNIONES CON JANET SANZ Y BALLARÍN

El empresario recuerda que los representantes del sector comercial ya se han reunido con todos los grupos municipales y con las concejales Janet Sanz y Montserrat Ballarin, aunque estas se han limitado a escuchar sus quejas, sin darles ninguna respuesta: "Solo nos dijeron que quizá dejarían cambiar los colores con los que han pintado las calles".



"Yo diría que ocurrencias y tonterías las mínimas, hasta aquí hemos llegado", replica airado Sánchez Llibre.



Asevera el empresario que si Colau se abre a hablar y a tejer "complicidades" con los comerciantes, restauradores y demás sectores afectados por la limitación de la movilidad privada en Barcelona será posible llegar a un acuerdo, porque tienen "razones de peso suficientes para intentar hacerle cambiar de opinión".

POSTURA AUTORITARIA

"Y si continúa sin querer escucharnos, con esta postura sectaria, autoritaria y unilateral, entonces continuaremos insistiendo", advierte el dirigente patronal, que recuerda que en Foment son "pactistas por naturaleza" y que en los últimos meses han sido capaces de llegar a acuerdos con sindicatos y administraciones por el bien de la economía y la sociedad.



"La nuestra es una crítica constructiva, educada, de mano tendida. No hay ningún motivo para que no nos reciba. No nos comemos a nadie", insiste el empresario.



La pasada semana, Foment del Treball, el Gremio de Hoteles de Barcelona y el Gremio del Motor hicieron un acto reivindicativo para exigir a la alcaldesa Colau que diera marcha atrás en su plan de movilidad, al considerar que afectará negativamente a la economía y pondrá en riesgo decenas de miles de empleos.



Los empresarios acusaron a Colau de haber impulsado este plan con "alevosía", "nocturnidad" y aprovechándose del confinamiento y le exigieron una rectificación: "Basta de maltratar a los barceloneses".

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