La Guardia Urbana multa en Barcelona a vehículos con señales que no se entienden. Y, tras la denuncia, la grúa de la empresa Barcelona de Serveis Municipals (B:SM) se lleva los coches al depósito municipal. Así ha sucedido esta semana en la calle de Dos de Maig, entre las calles de Còrsega y Rosselló, donde se están haciendo unas obras.

En la fotografía que encabeza esta información, se puede ver la señal con la que el agente 21115 de la policía local barcelonesa multó a al menos a un turismo (propiedad del periodista que firma esta información). En el cartel, enganchado en un árbol, es imposible leer qué dice con exactitud. La fecha que se ve mejor es 13-3-2021, hace dos meses. El Ayuntamiento de Barcelona de forma cutre se ha limitado a escribir encima otras fechas, lo que lleva a no entender nada. Hasta agentes de la Guardia Urbana que han visto la fotografía reconocen que no se comprende.

UNA BROMA DE MÁS DE 300 EUROS 

El vehículo fue retirado el 17 de mayo. El coche ha sido recuperado este miércoles del depósito de Badajoz tras pagar 224,05 euros. La empleada de B:SM ha reconocido que el cartel no se entendía y ha recomendado presentar un recurso. La sanción que ha puesto el guardia urbano 21115 es por "estacionar en un lugar en el que se prohíbe parar". La cuantía asciende a 90 euros, 45 si se paga sin alegar.

La situación tiene más guasa. Resulta que las señales de este tramo de calle llevan colgadas de los árboles casi tres meses. Se pusieron por unas obras de unas tuberías hacia el 22 de febrero. Entonces, las fechas se veían claras, aunque se vetaba estacionar con efectos retroactivos del 1 de febrero. De un día para otro, la zona apareció con las vallas y los coches estacionados entre ellas.

El tramo de calle con vallas y las mismas señales, el pasado 22 de febrero, por unas obras anteriores / METRÓPOLI - JS



TRES MESES CON LAS SEÑALES

Las señales ya no se han sacado. Acabaron las obras de las tuberías y allí han seguido. Durante estas semanas, las plazas de aparcamiento han estado siempre ocupadas. La calle, que parte los distritos del Eixample y Sant Martí, presenta un déficit importante de estacionamientos.

Ahora, hay carteles en algún punto de la calle en los que la fecha se lee correctamente; en otros, como el que es objeto de esta información, no. Ni por asomo. Parece que el Ayuntamiento, por aquello de la crisis, necesita dinero con urgencia. O quizá el agente de la Guardia Urbana en cuestión necesita gafas o volver a la Escuela de Policía de Mollet para hacer bien su trabajo.   

La retirada de un coche por parte de la grúa municipal cuesta 173 euros y cada día de estancia en el depósito 25 euros más. En el enlace se pueden ver las tarifas [ver aquí] de la empresa B:SM, que preside Jaume Collboni y cuya directora general, Marta Labata, cobra 140.000 euros al año.

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