Las puertas giratorias funcionan a las mil maravillas en la política catalana: el que había sido el director del CatSalut durante los tres últimos años, Adrià Comella, acaba de ser nombrado director gerente del hospital de Sant Pau. Gemma Craywinkel, su antecesora en ese cargo, ha pasado, curiosamente, a directora del CatSalut. En otras palabras: ambos altos cargos se intercambian los puestos. El elitista mundo de la medicina.

En realidad, el hecho de ir a parar a la cúpula de un hospital después de haber tenido responsabilidades en la Administración en el mismo sector levanta suspicacias. Pero el cargo de Comella es, en realidad, de director gerente de la Fundació de Gestió Sanitària de l’Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (FGSHSCSP). El órgano de gobierno de la Fundación, además, está constituido por tres representantes de la Generalitat, uno del Ayuntamiento de Barcelona y uno del Cabildo de la Catedral. Se trata, pues, de un organismo con un gran componente público, aunque la gestión no dependa de la Administración.

CESE DEL GERENTE DEL SEM

Comella, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universitat de Lleida y Master of Business Administration (MBA) por Esade, ocupó durante los últimos años diversos cargos en la Administración. Con anterioridad, había sido secretario general de la consejería de Justicia (es decir, el segundo del departamento) cuando ésta estaba dirigida por Carles Mundó, desde la cual impulsó el cierre de la cárcel Modelo de Barcelona hace justamente 4 años y la reordenación del sistema penitenciario. Tiene una excedencia de la Fundación IL3, de la Universitat de Barcelona (UB), en la que era director de negocio. Lo curioso es que el directivo no vuelva a su antiguo empleo, sino que opte por ocupar un cargo en un hospital, aunque el Sant Pau es una de las instituciones emblemáticas de Barcelona.

En el Departamento de Salud, no obstante, ha habido más cambios: el consejero cesó esta semana al gerente del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), Antoni Encinas, un hombre puesto al frente de ese organismo por ERC en la última legislatura. Argimon y Encinas ya habían tenido alguna discrepancia en el pasado, pero no habían llegado nunca a un enfrentamiento. La nota negativa es que el cese llega en plena quinta ola de la pandemia y cuando más hacen falta los altos cargos para pilotar la estrategia de la Administración ante la alarma sanitaria.

Antoni Encinas, exgerente del SEM / EUROPA PRESS



RÉCORD DE LLAMADAS A EMERGENCIAS

En esta fase, los teléfonos de emergencias han superado las 60.000 llamadas diarias, lo que es un récord absoluto. Aunque los ingresos en hospitales y en las UCIs se mantienen o registran sólo leves altibajos, las llamadas a emergencias se han disparado, ya que, según explican a Metrópoli Abierta fuentes del propio SEM, se habían registrado picos de 40.000 o de 45.000 llamadas, pero nunca se había llegado a las 60.000 de esta semana. En medio de esa emergencia, los responsables de Salud buscan quien se haga cargo del SEM, aunque son conscientes de que ha de ser un profesional con amplia experiencia y que conozca el sector.

Una solución provisional para cubrir esta vacante en la situación de emergencia en que se encuentra la Administración podría ser el nombramiento como gerente de Jaume Estany, actual gerente del Consorci Sanitari de Barcelona (CSB). Estany había sido el antecesor de Encinas en el SEM y luego pasó a formar parte del consejo de administración de ese organismo, hasta que fue cesado hace meses. “Estany es un señor que está próximo a la jubilación pero que entiende muy bien lo que es el SEM. De hecho, ya ha ocupado interinamente la gerencia de ese organismo entre nombramiento y nombramiento, por lo que no le vendría de nuevo”, explican fuentes internas del SEM a Metrópoli Abierta.

UNA VACA ‘SAGRADA’ DE LA SANIDAD

Añade esta fuente que “Estany es un profesional con un enorme conocimiento del sistema sanitario, una vaca sagrada de la sanidad. Ha sido el comodín con el que siempre ha jugado la Administración para tapar agujeros. Es como un camarlengo del sector catalán de la sanidad”. En realidad, para poder dominar el SEM se necesita a una persona que conozca perfectamente los entresijos del sector.

Además, sus relaciones con el consejero son buenas, ya que ambos abandonaron al mismo tiempo el consejo de administración del SEM. La nota negativa es que dejaría descabezado el CSB en un momento delicado y con los contagios descontrolados en la capital catalana. Las fuentes, no obstante, creen que ése sería un mal menor, porque “lo importante es controlar el SEM como herramienta básica de la lucha contra la pandemia en estos momentos”.

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