La T-Mobilitat, que se tenía que poner en marcha en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) en enero de 2022, está abocada a un nuevo retraso. Fuentes oficiales de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) indican que la fecha dada en junio por el entonces conseller de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet, no es válida. "Ahora mismo no podemos hablar oficialmente de ningún calendario", dice un portavoz del consorcio administrativo que preside la Generalitat y del que también forman parte el Ayuntamiento de Barcelona y el AMB.

Fuentes cercanas al proyecto aseguran que el fallo de seguridad que dejó al descubierto los datos personales de cientos de usuarios ha abierto una importante crisis entre la ATM y Sóc Mobilitat, el grupo de empresas que hay detrás de la nueva forma de pago del transporte público: CaixaBank, Indra, Fujitsu y Moventia. Por ahora, no hay una nueva fecha para la implantación y el parón podría ser largo.

WEB CERRADA

Las mismas fuentes consultadas por Metrópoli aseguran que la ampliación de la prueba piloto, anunciada a principios de esta semana para toda la ciudadanía, también se ha frenado. La web en la que tuvo lugar el fallo de seguridad sigue cerrada y no hay una fecha definida para que entre de nuevo en funcionamiento. Este viernes, el síndic de greuges de Catalunya, Rafael Ribó ha anunciado la apertura de una investigación por los problemas detectados en la implementación de la tarjeta [ver aquí].

Al respecto, a ATM remite a este medio a los mensajes difundidos a través del perfil de la T-Mobilitat en las redes sociales, que indican que las miles de personas que tienen la tarjeta pueden seguir viajando y recargándola, mientras que las personas que se han querido dar de alta a través de la web, y se encontraban ya en el proceso de verificación, recibirán la tarjeta los próximos días. 

Tarjeta T-Mobilitat del Mobile / ARCHIVO



115 MILLONES DE SOBRECOSTES

Según explica El País, los retrasos y los fallos de seguridad no son los únicos problemas asociados a la T-Mobilitat. Los sobrecostes y gastos asociados se han disparado hasta los 115 millones de euros, más del doble de lo previsto inicialmente. Del total, 20,8 millones son en contratos paralelos.

SEIS AÑOS DE RETRASO

La intención de poner en marcha la T-Mobilitat se anunció en 2015, es decir ahora mismo el retraso es de seis años. En 2017, el Mobile fue el escenario elegido para la presentación del título de transporte. Desde entonces se han producido varios aplazamientos sin que por el momento la nueva forma de pago sea una realidad más allá de la prueba piloto, que arrancó en el congreso de móviles del pasado junio. 

PAGAR POR EL RECORRIDO

La T-Mobilitat será, en un futuro, la primera tarjeta de transporte que permitirá pagar según el recorrido que haga el viajero y no por coronas tarifarias como es ahora en toda el AMB. Los viajeros también podrán decir adiós a las tarjetas de cartón. Al final de todo el proceso, la T-Mobilitat dará servicio a 5,7 millones de viajeros e integrará a 75 empresas de transporte.

Con la T-Mobilitat, los usuarios pueden pagar a través de una tarjeta contactless (sin contacto) o desde el teléfono móvil. Algunas estaciones de metro de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), el principal operador de transporte del AMB, ya tienen instalada la tecnología para que se pueda operar con la T-Mobilitat. Este medio ya informó en 2019 de la colocación de lectores digitales en las paradas.

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