Hartazgo, comentarios antes del inicio del acto: “Yo ya me exiliado del Eixample, me voy”. Clima propicio para escuchar a los ponentes. Y mosqueo creciente, con un asistente de lujo en la primera fila: Xavier Trias, junto con el también ex alcalde Joan Clos. Y al lado del presidente del Círculo de Economía, Jaume Guardiola. La razón muy clara: el proyecto de la candidata de los comunes de Ada Colau en el Eixample “puede ser un desastre con un peligro evidente, que sea una zona dormitorio, cuando pasó de una zona industrial a una zona económica terciaria”. Las palabras son de Joan Anton Acebillo, ex arquitecto jefe de Barcelona y ex director del Servicio de Proyectos Urbanos del Ayuntamiento de Barcelona, que debatió con Ramón García-Bragado y la periodista Àngela Vinent en el Círculo de Economía, todos “en defensa del Eixample”.

El acto, coorganizado por la publicación Política&prosa, que ha dedicado su último número a analizar de forma exhaustiva los cambios en el Eixample, ha entrado a fondo en el proyecto de los comunes, que se han quedado solos en la defensa de proyectos como las superillas. El argumento de Acebillo es que se han buscado “atajos, de mala manera, con un urbanismo disfuncional que tampoco solucionará lo que se pretende, la disminución de la contaminación”. Para el ex arquitecto jefe de Barcelona, puede ocurrir que la calle de Consell de Cent acabe como Enric Granados, y que se marchen de la ciudad “muchos negocios, una enorme actividad económica”, teniendo en cuenta que todo el Eixample genera hasta el 40% del PIB de Barcelona.

Asistentes al acto en el Círculo de Economía para defender el Eixample / MA

Pero hay otro argumento para los expertos en urbanimo que justifica la oposición a la transformación que impulsa Colau. Lo ha aportado Ramón García-Bragado, abogado y ex teniente de alcalde de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona. A su juicio, desde el punto de vista legal, “lo que se ha hecho es reformar como si se tratara de construir una guardería, cuando la trascendencia del cambio obligaba a un cambio del planeamiento general urbano. Y por eso, no se ha dado información sobre nada, ni sobre los vehículos afectados, ni sobre los negocios ni sobre nada”.

EL EIXAMPLE, SIEMPRE EN TRANSFORMACIÓN

Acebillo ha insistido en la cuestión ideológica. ¿Qué pretende Colau con esa celeridad, con esa improvisación? La inmediatez del periodo electoral puede explicar esas decisines, a su juicio, pero lo que se dirime es la supervivencia de un modelo democrático. Y ha insistido, como señala en un largo artículo en la publicación Política&prosa, en que no se pueden utilizar “atajos urbanísticos”. Según Acebillo, esos atajos “del populismo neoperonista municipal para soslayar la complejidad de los grandes temas urbanos son dirigidos desde un liderazgo mesiánico y hay que analizarlos políticamente por el riesgo que suponen por su deriva hacia una democracia iliberal, sí, digo i-liberal, y por eso hay que estar muy atentos”.

Joan Anton Acebillo, en el Círculo de Economía, con una corbata con el plan Cerdà. / MA

La periodista Àngela Vinent ha defendido las características del Eixample como paseante, y los chafanes, que “son únicos en el mundo”. Esos chaflanes son los que ahora corren peligro. Pero Vinent también ha insistido en que el plan Cerdà estuvo en discusión y que no gustó en su momento en la ciudad. Y que ha “estado en transformación siempre”, relativizando la situación de oposición ahora. Para Vinent el Eixample "sigue muy vivo, a pesar de sus detractores".

La alternativa, para Acebillo, es "ajardinar los patios de las manzanas del Eixample". No es un proyecto fácil, a su juicio, pero serán el futuro, porque el proyecto de Colau "no tendrá continuidad, gracias a la gestión de los futuros alcaldes". En ese momento se movió de su silla Xavier Trias, en primera fila, siguiendo todo el debate. Si eso se lleva a cabo, según Acebillo, "se podrá crear una especie de Central Park en Barcelona".

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