Transitar la Baixada de la Glòria es todo un reto para los vecinos de Vallcarca i els Penitents. La pendiente superior al 30% y sus cerca de 300 peldaños, hacen de esta vía barcelonesa un auténtico castigo para los viandantes, especialmente aquellos con problemas de movilidad, que recorren la calle junto a los numerosos turistas que toman este camino para alcanzar el Park Güell.

Las escaleras automáticas instaladas para salvar las pendientes hace años que pasaron de ser una solución a ser un problema, ya que muchas de ellas permanecen averiadas. Tras una larga espera, el Ayuntamiento ha proyectado los trabajos de reurbanización de la calle, que pretende salvar los desniveles en este punto de Gràcia.

Pese a ello, la iniciativa municipal tiene poco que ver con la petición vecinal para esta vía. Los residentes denunciaron a este medio que se trata de un "proyecto discriminatorio" que convierte la Baixada de la Glòria en un eslalon urbano y en la que preocupa, especialmente, la ausencia de escaleras automáticas de bajada.

NEGATIVA DE BADIA

El pasado miércoles el concejal de Gràcia, Eloi Badia, protagonizó una sesión informativa con los vecinos sobre el futuro de la mencionada calle, que estuvo centrada en justificar por qué no se instalarán los reclamados peldaños en la vía. Para ello, se ayudó de Mateu Tersol, director de la compañía Master Plan, encargada de materializar las obras.

Escaleras civiles en la Baixada de la Glòria / METRÓPOLI - RP

Tersol, cuya empresa ya se encargó de la creación de la biblioteca García Márquez por un valor inicial de ocho millones de euros que acabaron convirtiéndose en prácticamente 12, alegó la falta de espacio para instalar estas escaleras. Según el director de la compañía, la presencia de numerosas instalaciones de servicios y la imposibilidad de acercar el colector existente a las viviendas sin que suponga un riesgo para éstas, descartan la posibilidad de colocar las escaleras automáticas en todos los tramos, excepto uno.

Tras la explicación de Tersol, Badia concluyó que no será posible incluir la petición vecinal en el proyecto, que comenzará en cuestión de semanas, tal y como el consistorio lo había planificado. Las alternativas que ofreció, ninguna de ellas con confirmación de ejecución, fueron colocar estas escaleras en un único tramo, hacer que las escaleras sean reversibles o trasladarlas a una calle cercana.

RECHAZO VECINAL

Los cerca de 100 vecinos presentes en el encuentro estallaron contra el regidor. Los residentes de Vallcarca y La Salut, agrupados en la Plataforma Veïnal de les Escales de la Baixada de la Glòria, denunciaron la estrategia municipal para rebatir constantemente las estudiadas propuestas vecinales: "Los vecinos hemos perdido la confianza. Cuando os demostramos ajustes razonables se acabaron los argumentos. La estrategia es la misma, cada vez nos venís con una cosa nueva. El Ayuntamiento gasta más energía en no poner escaleras que en buscar una solución", afirmaron desde el colectivo.

Vecinos y turistas evitan las escaleras automáticas por la avería / METRÓPOLI

Los residentes denunciaron que el consistorio no haya valorado otras propuestas para solucionar el problema de espacio, como "quitar la escalera civil del lado mar", y denunciaron el "tono paternalista" empleado por Badia para dirigirse al vecindario al tratar esta cuestión.

Tras numerosas críticas vecinales, y después de las diversas alegaciones realizadas en su debido momento al proyecto presentado por el consistorio barcelonés, los residentes apuntaron que tan solo les quedaría una alternativa para resolver el desacuerdo entre las partes: el recurso contencioso-administrativo.

HARTAZGO VECINAL

Desde la mencionada plataforma denuncian el hartazgo vecinal con el Ayuntamiento por este proyecto. "Nos han dicho tantas mentiras... Vamos a las reuniones a pecho descubierto y nos vienen con medidas y croquis diferentes. Quieren ejecutar las obras antes de las elecciones y no quieren tocar lo que se ha hecho", lamentan en declaraciones a este medio.

Los residentes aseguran que el proyecto "se ha planteado mal desde el inicio" y que "todas las alternativas" se han propuesto desde el vecindario. Además, recuerdan que garantizar "la movilidad y la accesibilidad" de los barceloneses es una obligación del consistorio.

Ante esta situación, los afectados están sopesando si finalmente optan por el recurso contencioso-administrativo para resolver el conflicto.

CUESTIONES SIN RESOLVER

Además de la ausencia de escaleras automáticas de bajada en el proyecto municipal, los residentes denuncian otras problemáticas que conlleva esta planificación.

Reivindicación vecinal en la Baixada de la Glòria / METRÓPOLI

La colocación de las jardineras y mobiliario urbano que impedirán realizar un itinerario lineal, con los problemas de seguridad y accesibilidad que ello conlleva, es una de las cuestiones que preocupan a los vecinos. Las comunidades que quedan aisladas entre peldaños, las zonas con elevadas pendientes sin escaleras mecánicas y la supresión de estacionamientos y plazas reservadas a servicios, son otras inquietudes para las que los residentes no han recibido soluciones. 

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